El Dow Jones, el principal indicador del mercado, se desplomó 1.178,34 puntos hasta 24.342,62 unidades, mientras que el selectivo S&P 500 cayó un 4,10 % y el índice compuesto del Nasdaq retrocedió un 3,78 %.
En el peor momento de la sesión, el Dow Jones de Industriales llegó a perder 1.597 puntos. En la anterior sesión, la del viernes, el mismo indicador había terminado con una caída de 666 enteros.
Mucha volatilidad y un VIX disparado que ha vuelto a tiempos anteriores a la llegada a la presidencia de Donald Trump. Por no hablar de los vaivenes de la deuda y la posibilidad, cada vez más cercana sobre la opción de tener que subir tipos en Estados Unidos a una velocidad mayor de la esperada. Como ejemplo el índice de volatilidad del mercado de Chicago repuntó un 85% durante la sesión, reflejo de la tensión que domina.
Todo el mundo mira ahora a Europa para ver si el contagio puede producirse de inmediato o se circunscribe a problemas internos de la economía norteamericana.
Empresas
Entre los protagonistas empresariales del día encontramos a dos gigantes del sector de los microprocesadores. Broadcom ha elevado su oferta por Qualcom hasta los 121.000 millones de dólares. Es un incremento de un 24%, que supone una presión mayor para que la compañía rival decida negociar la adquisición.
Esta semana se mantiene el interés en las cuentas empresariales, aunque las más importantes comenzarán a conocerse mañana, cuando se confiesen al mercado gigantes como General Motors o Walt Disney. El miércoles es el turno para Tesla y el jueves presentará sus cuentas la red social Twitter.
Sesión asiática
Los inversores huyen a los activos refugios, impulsado el yen y los bonos del Tesoro en una nueva jornada de caídas globales que se refleja este martes especialmente en Japón. El índice Nikkei termina la jornada con un recorte del 4,76% en 21.603 puntos, pero ha llegado a perder un 6,7% y se ha anotado su mayor pérdida de puntos desde 1990. La volatilidad del Nikkei 225 Stock Average alcanza su mayor pico desde 2013 y los recortes se extienden a todos los sectores. Los fabricantes de automóviles, financieros y tecnológicos son los que más caen, con títulos como Toyota dejándose un 4,7%, SoftBank un 7,9% o Fanuc Manufacturing un 7,8%.
En Corea del Sur, el Kospi se deja un 1,53% y cierra en 2.453 puntos, donde el sector tecnológico es el más afectado, con recortes superiores al 2%.
El S&P australiano ha terminado la sesión con un recorte del 3,2%, en 5.833 puntos. El subíndice de energía es uno de los que peor se ha comportado, con caídas del 5%, afectado también por la caída del precio del petróleo. Y en el sector financiero, entidades como ANZ o Westpac se han dejado más de un 3,5%, mientras el banco central del país ha dejado intactos los tipos de interés.
El Hang Seng de Hong Kong se deja un 4,24%, hasta los 30.879 puntos, con descensos en todos los sectores y con recortes del 3,14% en pesos pesados como HSBC o del 6% en el gigante tecnológico Tencent.
En China, Shanchai se deja un 3%, hasta los 3.381 puntos, y los mismos comportamientos se repiten en el resto de mercados. En Taiwan o Vietnam también se han visto recortes superiores al 5%.