Si el mercado esperaba una prueba de fuego para la próxima reunión de la Reserva Federal, lo que ha recibido es una tregua y cada vez menos razones para que el banco central mueva ficha con una subida de tipos al alza en su próxima reunión.
Sin sorpresas ante lo pronosticado para el Índice de Precios al Consumidor estadounidense (IPC). El IPC modera su avance en el mes de julio al 0,1% y mantiene su tasa interanual en el 3,4%. Por su parte, la subyacente -que excluye alimento y energía- se mantiene también en el 2,5%.
No obstante, el indicador favorito para la Reserva Federal sigue siendo el PCE y el PCE interanual relativo al mes de junio en Estados Unidos cayó al 3,7%, desde el 4,1% del mes anterior, cumpliendo las expectativas del mercado. Si el próximo dato que revele este indicador muestra moderación y el mercado laboral continúa deteriorándose el debate podría volver a ser "¿cuándo bajara la Fed los tipos?".