La cifra apunta a una aceleración en la actividad, aunque algo menor que la tendencia histórica. El umbral de 50 puntos separa la expansión de la contracción. Los datos coinciden con una medición oficial del sector no manufacturero publicada el pasado sábado, que mostró que el PMI de servicios subiría levemente en junio. Las empresas que respondieron la encuesta, sin embargo, se mostraron menos optimistas que en mayo sobre el panorama de negocios para el resto del año. Y es que el nivel de optimismo estuvo por debajo de las tendencias históricas por la intensificación de las presiones inflacionarias.
China está apostando por que el fortalecimiento del sector de servicios compense la menor contribución de la industria pesada y la inversión en activos fijos en momentos en que las autoridades continúan con una campaña, que dura ya varios años, para disminuir los riesgos y enfatizar un crecimiento económico más sostenible. Un sector de servicios robusto es importante para la generación de empleo, ahora que las fábricas se vuelven más automatizadas y el Gobierno busca reducir el exceso de capacidad industrial, lo que conlleva eliminar empleos.
El subíndice del empleo en el PMI de Caixin del miércoles subió a 51,7 en junio, su mayor nivel en 10 meses, mientras que el crecimiento de los nuevos negocios repuntó modestamente frente a mayo. El PMI compuesto de Caixin, que cubre a los sectores manufacturero y de servicios, mostró un patrón similar de expansión y alcanzó 53,0 puntos, un máximo de cuatro meses en junio, desde los 52,3 del mes previo.