El euríbor cierra septiembre en el 3,247%, frente al 2,95% registrado en agosto, y alcanza así su nivel más alto desde julio de 2024, cuando llegó al 3,526%. Con esta nueva subida, el principal índice de referencia para las hipotecas a tipo variable encadena ya cuatro meses consecutivos de incrementos y vuelve a situarse claramente por encima del 3%.

¿Cómo afecta a las hipotecas?

El repunte tiene consecuencias directas para los hogares que cuentan con una hipoteca a tipo variable, ya que sus cuotas se revisan normalmente cada seis o doce meses. Para hacerse una idea del impacto, una hipoteca de 150.000 euros a 25 años, con un diferencial de un punto sobre el euríbor, podría experimentar un aumento de alrededor de 85 euros mensuales en caso de una revisión anual.

Esto supondría unos 1.020 euros más al año. En el caso de una revisión semestral, el incremento sería de aproximadamente 58 euros al mes. La cantidad concreta, sin embargo, depende de factores como el capital pendiente, el diferencial pactado con el banco y los años que queden para terminar de pagar el préstamo.

Ligado a la inflación

La evolución del euríbor está estrechamente relacionada con las expectativas sobre los tipos de interés y la inflación. En los últimos meses, el encarecimiento de la energía y del petróleo ha vuelto a ejercer presión sobre los precios. La situación internacional y el conflicto entre Estados Unidos e Irán han contribuido a aumentar la incertidumbre y a elevar el coste del petróleo, lo que puede dificultar la reducción de la inflación.

En España, la inflación se sitúa actualmente cerca del 5%, según los últimos datos publicados esta semana, que situaban el IPC de septiembre en el 4,9%. En este contexto, el Banco Central Europeo elevó en septiembre los tipos de interés en 25 puntos básicos, en un intento de contener las presiones inflacionistas. Las decisiones del BCE tienen una influencia importante sobre el coste de financiación en la zona euro y, por extensión, sobre la evolución del euríbor.

Un 2026 de subidas

El cambio resulta especialmente significativo si se compara con la situación de comienzos de año. En febrero, el euríbor había descendido hasta aproximadamente el 2,22%. Sin embargo, en marzo comenzó a repuntar y alcanzó el 2,56%, coincidiendo con el encarecimiento del petróleo. Desde entonces, el indicador ha mantenido una trayectoria ascendente hasta situarse en el 3,24% de septiembre.

La comparación con el año anterior también refleja la intensidad de la subida. En septiembre de 2025, el euríbor se encontraba en torno al 2,17%, por lo que en apenas doce meses ha aumentado 1,07 puntos porcentuales. Se trata de su mayor incremento interanual desde noviembre de 2023.

La subida registrada en septiembre vuelve a poner de manifiesto la sensibilidad de las hipotecas variables a los cambios económicos. Mientras los hogares con préstamos a tipo fijo mantienen sus cuotas al margen de estas fluctuaciones, quienes tienen una hipoteca variable pueden ver cómo aumenta su pago mensual en cada revisión.

La evolución de los precios de la energía, la inflación y las decisiones del BCE serán, por tanto, determinantes para saber si el actual repunte del euríbor se consolida o si el índice comienza a moderarse durante los próximos meses.