En términos brutos, la deuda de la banca española con el BCE se ha reducido en febrero en casi 2.000 millones de euros y mantiene la caída progresiva de las peticiones financieras en la ventanilla europea. En enero bajo un 0,41%, en diciembre algo más de un 2% y en noviembre un 2,34%.
Si se observan los datos del conjunto de los países que forman parte del euro, las peticiones de financiación se han reducido un 8% hasta los 303.418 millones.
Este dato es previo a las medidas que adoptó el BCE el pasado jueves y es el saldo vivo que tienen las entidades residentes en España todavía pendiente de devolver al instituto emisor.