La encuesta del Consejo Químico Americano, mientras, determina que el 76% de los hogares estadounidenses tira las sobras de la comida a la basura al menos una vez al mes. El 53% lo hace una vez por semana. Y, lo más llamativo, la mitad tira a la basura comida que compró pero nunca consumió.
El caso es que sólo el 15% de los encuestados relaciona el desperdicio de comida con su impacto adverso en el medioambiente. La Agencia de Protección Ambiental de EEUU asegura que la comida es el producto que más se encuentra en los vertederos, y es el que contribuye de manera más significativaa las emisiones de efecto invernadero. También llama la atención sobre la cantidad de energía y agua que se usa para hacer la comida que luego no se consume.
Afortunadamente, dice el Consejo Químico Americano, prácticamente todos los estadounidenses, según su encuesta, dicen que están haciendo algo para prevenir el desperdicio de comida: desde comer sobras de un día para otro día a comprar menos productos perecederos.