La victoria de España en el Mundial de fútbol ha desencadenado una ola de oportunidades sin precedentes para las marcas asociadas a la selección. Según Rodrigo Ron, director de Sponso.com en España, el valor económico de la selección española ha experimentado un incremento estimado del 60%, una cifra que duplica el crecimiento registrado tras el Mundial de 2010, cuando el aumento fue del 35%.
"Estamos hablando de una segunda estrella, de un segundo Mundial, 16 años después, con lo cual el incremento de la audiencia mundial del fútbol es mucho mayor", explica Ron. "El dato que manejamos es que el valor económico habrá supuesto un incremento del 60%, que es una auténtica barbaridad".
Las marcas que apostaron desde el principio cosechan los frutos
La victoria representa un premio especial para aquellas marcas que apostaron por la selección antes de conocer el resultado final. Cervezas Victoria y Mapfre destacan como ejemplos de empresas que "agarraron el territorio de marca de la victoria desde el inicio", según Ron, con mensajes como "y si sí" o "y si piensas solo en victoria", cuando todavía no muchos creían en la posibilidad del triunfo.
Por su parte, Movistar apostó por el equipo con el lema "somos todos", un territorio de marca que han mantenido y enfatizado especialmente en el momento de la victoria. "Lo bonito de esto es que han continuado con ese territorio de marca cada uno de ellos, enfatizando especialmente en ese momento de la victoria, haciendo todavía más grande ese territorio escogido", señala el director de Sponso.com.
Un momento histórico con valor estratégico único
La dimensión histórica del logro multiplica su valor comercial. "Parece que nos hemos acostumbrado, porque tan solo han pasado 16 años del anterior, pero es que la historia de la selección española es de 106 años. En 106 años solo hemos vivido este momento dos veces", subraya Ron. Esta excepcionalidad convierte el momento en una oportunidad única de monetización para las marcas asociadas.
El valor estratégico de asociarse a este hito va más allá de lo económico. "Hay una parte que es un intangible, y es hacer tuyos, hacer adheridos a la marca los valores propios de victoria, de juego en equipo, de superación, y propiciar que estos valores vayan muy de la mano de lo que está vendiendo la marca", explica el experto.
Los jugadores se convierten en leyenda
Para los futbolistas, el impacto trasciende lo deportivo. "Dejan de ser jugadores y se convierten en leyenda. Ya son todos leyenda", afirma categóricamente Ron. "Da igual ya el resto de la carrera, cómo jueguen, etcétera. Ellos van a ser los que ganaron ese segundo Mundial".
Desde el punto de vista económico, "todos ellos prácticamente duplican su valor desde un punto de vista de valor económico, y todos ellos se convierten en íconos". Respecto a casos específicos como el de Ferran Torres, Ron considera que su gestión publicitaria podría superar incluso a la de Andrés Iniesta: "Creo que Iniesta era mejor jugador que Ferran. Pero, sin embargo, creo que el cómo se llevó, desde un punto de vista publicitario, la carrera de Iniesta, creo que no fue lo más acertado".