Tanto la elección de la sede de la EBA como la de la Agencia Europea del Medicamento (EMA) han descartado las opciones que iban como favoritas. Ambos organismos europeos dejaron Londres por efecto de la salida de Reino Unido de la Unión Europea. En el caso de la EMA, la sede se traslada a Ámsterdam cuando Bratislava era la ciudad que se pronosticaba como ganadora del sorteo. La capital de Eslovaquia se presentó con el argumento de que la UE debía comenzar a confiar sus instituciones a los países del este de Europa.
El formato de votación por fases para decidir la nueva sede de la EMA y la EBA ha potenciado un gran seguimiento del proceso por parte de las redes sociales.