Además de la renta, el informe apunta como causa el aumento de los precios de la energía. La factura eléctrica de un hogar medio ha crecido un 76% desde 2007 y el gas natural un 35%.
El co-director del centro, Pedro Linares, destaca que España tiene un problema de pobreza energética al margen de la situación de pobreza general. Asegura que no es el único elemento a tener en cuenta y que los ingresos y los costes son determinantes. Linares destaca que el estándar mínimo de ingresos es la mejor herramienta para medir la pobreza energética. Según el MIS, casi el 10% de los hogares españoles estarían en esta situación, es decir, 1,8 millones de familias.
El informe detalla que Andalucía, Canarias, Murcia, Melilla y Ceuta encabezan la tabla de pobreza energética por Comunidades Autónomas. También indica que los sectores más vulnerables de población a sufrir esta situación son aquellos hogares con ingresos bajos, menores a su cargo, familias numerosas e inestabilidad laboral.
Economics for Energy propone sustituir el bono social actual por una subvención económica fija, financiada por fondos públicos, dirigida solamente a los hogares más vulnerables y que sólo sirva para pagar facturas de energía. También recomienda que la tarifa de la luz incluya únicamente el coste real de la energía y que se desarrolle una política concreta de energía.