Moody's atribuye su decisión al débil desempeño de la economía, a la tendencia al alza de los gastos públicos y a la falta de acuerdo entre los partidos políticos sobre el ajuste fiscal impulsado por el Gobierno para intentar reflotar la economía.
El ministro de Planificación, Nelson Barbosa, publicó en su perfil de la red social Twitter que el Gobierno está "trabajando para mejorar la condición económica y social de Brasil".
Con la rebaja, Moody's siguió los pasos de las otras calificadoras, que han manifestado dudas sobre la capacidad de Brasil para pagar sus deudas tras la decisión del Gobierno en julio de reducir su meta para el superávit fiscal este año.