Las discrepancias sobre la hipótesis de establecer una renta básica universal llevan sobre la mesa desde hace tiempo. Por un lado, están los que creen que es el futuro y hacia donde nos dirigimos para mejorar nuestra calidad de vida. Ya saben eso que dicen de “trabajar para vivir”, no “vivir para trabajar”.
En el otro, los que creen que afectará gravemente a la productividad y al desempeño económico. Irlanda ha vuelto a poner sobre la mesa este debate con una renta básica universal de 325 euros semanales para los artistas del país. La medida sustituye una iniciativa similar lanzada en 2022 para contribuir a la recuperación del sector tras la pandemia de coronavirus, que para el ministro de Cultura del país, fue una experiencia piloto para constatar que una renta universal para este sector profesional supone un hito que mejora su práctica artística y rentable para la sociedad.
Según señala, por cada euro invertido en este proyecto, la sociedad obtiene un retorno de 1,89 euros.
Se han realizado hasta 160 estudios en diferentes países para comprobar la viabilidad de este sistema en la sociedad y esto es lo que se ha descubierto
Un modelo "injusto"
Tiene sus matices, porque no pueden cobrarlo todos los artistas de manera permanente. Lo harán cada dos trienios. Es decir, los que lo soliciten este 2026, no podrán hacerlo en el trienio de 2029 a 2032. Una medida "injusta" en opinión del profesor de finanzas, Miguel Córdoba. "Es dinero que se aporta entre todos y que sale de unos presupuestos. El experto equipara la medida a los estudiantes de Humanidades. "Hay 60.000 estudiantes de filologías, historia del arte..., pero la realidad es que apenas el 5% consigue empleo".
Una de las mayores barreras o reticencias para los economistas es: ¿cómo se puede financiar una renta básica universal?
El economista Daniel Raventós ya compartió hace años en una charla en Tedx que "haciendo una reforma del IRPF, sin tocar dinero de otras partidas, se puede financiar una renta básica para todos los adultos igual, al menos, al umbral de la pobreza". Una visión completamente distinta a la de Córdoba, que "los déficits de las economías europeas no podrían sostener un modelo similar". "Si faltan 70.000 millones que van a tener que pagar nuestros hijos o nietos, hacer más gasto no tiene cabida".
160 estudios avalan lo que se ha demostrado hasta la fecha sobre la Renta Básica Universal
¿Qué se sabe por ahora de la Renta Básica Universal? Se han realizado hasta la fecha más de 160 estudios.
Uno de los más populares llevados a cabo para comprobar su viabilidad ha sido el de Finlandia. Durante dos años, 2.000 desempleados recibieron 560 euros mensuales de forma incondicional, es decir, independientemente de cualquier otro ingreso que tuvieran o de si buscaban trabajo activamente.
Si bien una de las conclusiones más claras extraídas fue que los participantes estaban más satisfechos con sus vidas y experimentaban menos estrés mental, depresión…o tenían una percepción más positiva de sus capacidades cognitivas, es decir, de memoria, aprendizaje y capacidad de concentración, en la parte económica se observaron efectos ligeramente diferentes en los distintos grupos: por ejemplo, en las familias con hijos que recibían una renta básica, las tasas de empleo mejoraron durante ambos años del experimento. Sin embargo, en otros casos, fue más limitado.
Sin lugar a dudas, uno de los más relevantes es el realizado por el creador de Open Ai, Sam Altman. Financiado a través de su organización OpenResearch, el estudio se puso en marcha alrededor de 2020 y ha arrojado resultados significativos sobre cómo el dinero sin condiciones afecta a los hogares de bajos ingresos en Estados Unidos.
En torno a 1.000 participantes recibieron 1.000 dólares al mes, mientras que otros 2.000, que participaron como grupo de control, recibieron en torno a 50 dólares. Del primer grupo, tres años después ¿qué conclusiones se sacaron? Compraban productos esenciales o destinaban el dinero a pagar el alquiler y el transporte. En consecuencia, consumían menos alcohol o analgésicos. También crecieron sus ganas de cursar estudios o mentar un negocio. Incluso, cambiaron de casa.
De nuevo, donde no se tiene gran evidencia es en la relación o el impacto con la situación laboral. Los que recibían 1.000 dólares redujeron de media su actividad laboral una hora a la semana, del mismo modo que familias monoparentales pudieron buscar trabajos más flexibles.