Este es el segundo gran rescate que el Banco Central ruso tiene que ejecutar en un mes. Los analistas muestran sus dudas sobre la estabilidad y la supervisión del sector bancario en aquel país. Además, la banca se resiente por la recesión económica y las sanciones de Occidente.
El mes pasado, el banco central tomó el control de Otkritie, el mayor prestamista privado de Rusia, que podría necesitar hasta 6.900 millones de dólares, el mayor plan de rescate en el país hasta el momento.
El balance de las entidades se ha visto afectado por la decisión del banco central de imponer unas disposiciones más rigurosas en los préstamos morosos. Por otra parte, los márgenes se han reducido debido a unas menores tasas de interés.
El Banco Central de Rusia ha confirmado que utilizará el dinero del Fondo para la Consolidación del Sector Bancario para mejorar la estabilidad financiera de B&N. El rescate se aplicará a este banco y a otras entidades afiliadas a Rost Bank, donde B&N participa.