Loli García, secretaria confederal de Formación y Empleo de CCOO advierte en Gestión del Talento de Fundae, que la formación continua ya no puede considerarse un complemento, sino un elemento estratégico para garantizar la empleabilidad y la competitividad de empresas y trabajadores.

"La formación es fundamental para el acceso al empleo, para el mantenimiento en el empleo y para las transformaciones y transiciones que se están produciendo". La responsable sindical considera que el modelo actual presenta importantes deficiencias que limitan su eficacia.

Entre ellas señala la falta de coordinación entre administraciones, una escasa planificación de las necesidades futuras y dificultades de acceso para una parte significativa de la población trabajadora. "El sistema tiene un problema de acceso, de coordinación y de planificación" afirma la dirigente sindical. Para García, “España aún no dispone de mecanismos suficientes para anticipar esas necesidades y adaptar la oferta formativa con la agilidad necesaria”.

Gestión del Talento

"Tendríamos que tener un escenario de necesidades a corto, medio y largo plazo de formación en el mundo del trabajo y esto no se está haciendo". La advertencia llega en un momento en el que numerosos sectores alertan de dificultades para cubrir determinados puestos de trabajo.

En este contexto, la formación emerge como una herramienta clave para evitar desigualdades y aprovechar las oportunidades derivadas de los cambios tecnológicos. "Lo que no podemos permitirnos el lujo en este país es que nadie se quede atrás en estos cambios por falta de formación".

Loli Garcia CCOO: ""Si nos comparamos con Europa, tenemos un agujero negro en los niveles medios de cualificación"

La dirigente sindical destaca la creciente disposición de los trabajadores a seguir formándose y adquirir nuevas competencias. "La actitud y la predisposición de los trabajadores y las trabajadoras a la formación es brutal".

Más allá de la formación continua, García subraya la necesidad de reforzar los niveles intermedios de cualificación, una de las debilidades históricas del mercado laboral español. "Si nos comparamos con Europa, tenemos un agujero no grande, sino negro en los niveles medios de cualificación".

Para corregir esta situación, apuesta por reforzar la Formación Profesional, impulsar los procesos de acreditación de competencias adquiridas a través de la experiencia laboral y desarrollar modelos más flexibles de aprendizaje, como las microcredenciales.

Desde CCOO consideran que el debate no debe centrarse en medidas aisladas, sino en una transformación global del sistema que permita garantizar el derecho efectivo a la formación a lo largo de toda la vida laboral.

La organización apuesta por revisar la formación bonificada, fortalecer la oferta pública, mejorar la gobernanza del sistema e incrementar la participación de los representantes de los trabajadores en el diseño de las acciones formativas. "Hay que darle una vuelta al sistema por completo. El sistema no está funcionando".

Porque, en opinión de García, el verdadero objetivo no es únicamente aumentar el número de cursos o acciones formativas, sino asegurar que cualquier trabajador tenga acceso real a las oportunidades de aprendizaje que exige la nueva economía.

"Lo que garantizará que este sistema funcione como debería es la garantía del ejercicio del derecho a la formación de los trabajadores y las trabajadoras, que a día de hoy no está garantizado". La cuestión ya no es si la formación debe transformarse, sino si el sistema será capaz de hacerlo a tiempo.