El servicio universal es la obligación del operador dominante de llevar las cabinas telefónicas, el teléfono fijo y los servicios adaptados para personas con discapacidad a todo el territorio español, incluyendo zonas no rentables. La CNMC audita anualmente el coste de este servicio y fija qué operadoras tienen que financiarlo. Recuerda que desde 2003 está financiado por estas mismas compañías. Antes de esa fecha y desde la apertura del mercado de telecomunicaciones español en 1998 era Telefónica la que asumía el coste.