Repsol, una de las que mejor parada ha salido estos días en bolsa con el conflicto en Oriente Medio, ha presentado esta mañana su plan estratégico hasta 2028. Empezando por las derivadas de lo que acapara la atención de todo el mundo en los últimos días, -la situación en Oriente Medio-, la petrolera ha recalcado que, tanto España como Portugal tienen garantizados el suministro de petróleo ante este panorama, dado que, entre otras cosas, Repsol no tiene exposición a la región.

“No tenemos ninguna exposición directa a Oriente Medio. En términos logísticos, somos una compañía atlántica lo que significa que nuestro suministro de crudo que viene de Oriente Medio es muy, muy bajo”, ha explicado Josu Jon Imaz, consejero delegado de Repsol.

Los supuestos de planificación de su nuevo plan estratégico se basan en un precio del petróleo Brent de 65 dólares por barril, un escenario que representa el consenso del mercado previo a los recientes desarrollos geopolíticos, y un posicionamiento geográfico estratégico.

Repsol es un claro líder energético integrado en España y Portugal, donde tiene el 50% de su capital total empleado y genera más del 55% de su flujo de caja total de operaciones. "Ambos países están entre las economías de más rápido crecimiento en Europa, lo que para la compañía se traduce en resistencia y demanda energética creciente que consistentemente supera las expectativas", señala Imaz.

Estados Unidos acaparará el grueso de las inversiones de Repsol en el corto plazo

En Estados Unidos, donde Repsol ya genera el 20% de su flujo efectivo de actividades operativas, prevé incrementar de forma considerable su inversión en los próximos años hasta darle un peso del 25%. “En los próximos tres años más del 80% de nuestras inversiones de nuestro negocio upstream estarán localizadas en Estados Unidos entre producción convencional y no convencional".

El país continúa jugando un papel central en la cartera, a través de Alaska y otros proyectos en el Golfo de América. La compañía espera invertir 2.500 millones en EE.UU, con la primera fase del proyecto Pikka comenzando su producción antes del final de este mes y alcanzando alrededor de 35.000 barriles por día para 2028.

En total, Repsol espera que su producción crezca un 6% hasta un promedio de 580-600 mil barriles al día en 2028.

La petrolera ha anunciado su intención de distribuir entre el 30 y 40% de su flujo de caja de operaciones. Un total de 3.600 millones serán distribuidos en dividendos. Como resultado el porcentaje de dividendos crecerá más de un 6% cada año”. Una medida apoyada en la estimación de crecimiento de su flujo de caja de las operaciones de 6.500 millones de euros en 2028, un 20% más que en 2025 con una fuerte inclinación hacia su negocio de upstream.

Su plan de inversión oscila entre 8.500 y 10.000 millones de euros que irán destinados en un 55% a España y Portugal y un 34%, a Estados Unidos. Un 30% del total irá a proyectos bajos en carbono.

"Estamos listos para incrementar posiciones en Venezuela"

Sobre la situación en Venezuala, el consejero delegado de la petrolera, cree que se ha abierto un nuevo horizonte en el país otorgando una oportunidad significativa para contribuir a la recuperación del petróleo y gas en la región y "Repsol está preparada para contribuir a la recuperación del país", declara Imaz.

"Lo expresé hace dos meses en la Casa Blanca: estamos listos para incrementar nuestra producción en Venezuela un 50% en los próximos 12 meses y multiplicarla por tres en los próximos tres años”.