La línea del estudio se centra en la revolución tecnológica del 5G, la quinta generación de comunicaciones móviles. Y el gran reto es en cinco años multiplicar por 1.000 la capacidad de las redes inalámbricas de comunicaciones móviles actuales, según indica la investigadora Ana García Armada. Esto se va a hacer con una evolución de las tecnologías que ya existen y otras nuevas como el "mimo masivo".
Este sistema podrá ser aplicado para el ocio o para labores de apoyo en momentos de crisis de seguridad.
La idea ganó el tercer puesto en la última edición del Bell Labs Prize, un concurso mundial que busca ideas revolucionarias en el ámbito de las comunicaciones.