Uno de los elementos que impulsa la cuenta de resultados es la reducción de las dotaciones de insolvencia del 5%. El banco subraya también que se beneficia del impacto de los tipos de cambio, especialmente por la depreciación del euro frente a la libra y el dólar. Como consecuencia de ello, los ingresos crecen un 12%.
La entidad destaca que el beneficio crece en los diez principales mercados en los que opera. El 41% de las ganancias proceden de economías en desarrollo (Latinoamérica y Polonia) y el 59% restante de las maduras. Destaca el crecimiento del beneficio en España un 50%, en Reino Unido y en Brasil un 33%.
La tasa de mora baja hasta el 4,64% a cierre del primer semestre, mientras aumenta la cobertura hasta situarse en el 70%.
El margen de intereses del grupo financiero sube el 13,6%, mientas el margen bruto crece en un 11,9%. Ambas cifras también están en línea con las expectativas del mercado. Por su parte, el crédito alcanza 826.707 millones de euros, con un crecimiento interanual del 13%.
La rentabilidad sobre recursos propios (ROE) alcanza el 7,5% entre enero y junio, aunque empeora en el segundo semestre dos décimas respecto al primero. Mientras que el ratio de capital fully loaded se sitúa en el 9,83%.
En cuanto a la retribución al accionista de este ejercicio, consistirá en el pago de cuatro dividendos por importe de 0,05 euros por acción, de los que tres se abonarán en efectivo y el otro en acciones o efectivo, a elección del accionista. El próximo del mes te agosto será íntegramente en efectivo.
El Santander confirma que va camino de cumplir sus objetivos financieros a 2017.