La empresa italiana, propietaria de unas 50 marcas, entre ellas el whisky Glen Grant, quiere añadir a su cartera "una marca premium especial".
Según explicó, esto le permitiría "aprovechar el regreso de los cócteles clásicos, en particular en Estados Unidos", y consolidar su posición de primer proveedor mundial de licores premium y de licores amargos".