Intel destaca que el acuerdo unirá sus procesos de fabricación y productos "de vanguardia" con la tecnología de FPGAs líder de Altera y permitirá ofrecer productos que cubran las necesidades de sus clientes en Internet de las Cosas y centros de datos.
El objetivo de Intel es ofrecer los productos FPGA dentro de sus procesadores Xeon de una forma "altamente personalizada e integrada". Además, espera mejorar los productos de Altera con avances en su diseño y fabricación gracias a su modelo de fabricación de dispositivos integrados.
La operación, que está previsto concluya dentro de seis o nueve meses, ha sido apoyada de forma unánime por los consejos de administración de ambas empresas y debe ser aprobada por los reguladores y los accionistas de Altera. Intel financiará la compra con efectivo disponible y deuda.