Todas estas operaciones vienen dadas por las condiciones impuestas desde Bruselas para autorizar la compra de Jazztel por parte de Orange, que consistían en la cesión de las infraestructuras de banda ancha fija a otra operadora para garantizar la competencia en el mercado español. Falta la aprobación desde la Comisión Europea de estas últimas operaciones con MásMóvil.