Dicen que el imitador supera a veces al original. Podría decirse que convertirse en un Warren Buffet mejorado es el sueño que lleva persiguiendo años el inversor Bill Ackman; y la posible adquisición de Universal Music por 55.000 millones de euros podría acercar al multimillonario activista a alcanzarlo.
Escucha el análisis completo en este podcast:
Lo de Bill Ackman con Universal Music es mucho más que una operación de mercado, es su oportunidad para limpiar su reputación por los errores del pasado
Una operación histórica en la industria de la música
Bill Ackman, el dueño de Pershing Square Capital, está a punto de materializar una de las operaciones corporativas más importantes de la historia de la industria musical. Universal Music, la mayor discográfica del mundo, podría caer oficialmente en manos de este inversor por un valor muy por encima al de su precio de mercado actual. La pregunta es, ¿por qué Bill Ackman quiere pagar una prima del 78% por Universal Music?
Para ello debemos preguntarnos quién hay detrás de este empresario conocido por su activismo agresivo al adoptar posiciones estratégicas en empresas para luego presionar y transformarlas. Si Ackman entra en una compañía no lo hace por la puerta de atrás, llega, cambia al CEO, vende activos y lleva a cabo restructuraciones de gobierno.
De Valeant a Herbalife, las manchas en el curriculum de Ackman
Bill Ackman se caracteriza por tener pocas inversiones a través de Pershing Square Capital Management, pero muy concentradas. Y como todo gran inversor tiene una lista de éxitos y fracasos a sus espaldas. Probablemente, uno de los más sonados sea el de la farmacéutica canadiense Valeant. En 2015, Ackman invierte 4.000 millones y se convierte en uno de los mayores accionistas apostando por el modelo de negocio de una compañía que subía los precios de los medicamentos de forma desproporcionada, generando una polémica presión social y mediática que desembocaron en una acusación de manipulación de precios y sospechas de fraude en la farmacéutica.
Para que se hagan una idea de lo dañada que estaba la imagen de la compañía, en menos de dos años sus acciones perdieron un 90% de su valor, pasando de los 260 dólares por acción a los 20.
¿Saben eso que dicen de que lo peor que le puede pasar a alguien es enamorarse de su idea? Pues eso es lo que le sucedió a Ackman y para cuando salió de Valeant, era demasiado tarde. Perdió mucho dinero.
Sus aportaciones en Netflix o Herbalife, tampoco es que digamos fueran muy exitosas. Por si no lo recuerdan, en 2013 este millonario tiene una de las trifulcas más sonadas y televisadas de Wall Street con Carl Icahn por sus posturas contrarias sobre Herbalife. Mientras que uno defendía la veracidad de este modelo de negocio de suplementación, Ackman lo criticó duramente y lo tachó de estafa piramidal. La justicia estadounidense puso una multa de 200 millones a Herbalife y poco más. De nuevo, Ackman pierde dinero y reputación en su apuesta bajista….
¿Qué posibilidades hay de que la compra de Universal salga adelante?
Estas operaciones nos dicen mucho de Ackman y su fijación por lo que quiere. En concreto, lleva desde el año 2021 detrás de Universal Music, cuando adquiere un 10% vía SPAC.
El año pasado renunció al consejo de administración de la productora para ocuparse de otros asuntos en Pershing. En concreto, para asumir el control efectivo de Howard Hughes (una empresa de promoción inmobiliaria) con el fin de convertirla en un conglomerado diversificado.
Ahora, vuelve dispuesto a pagar una prima de casi el 80% en una operación con mucho sentido por la parte financiera, pero también arriesgada en opinión de Manuel Pinto de XTB. "En operaciones normales suele estar en el entorno del 30%, lo que no hará sencillo que todos los accionistas lo acepten", explica. En resumen, "la idea de fondo es buena, Universal es un buen activo infravalorado, pero la operación es ambiciosa y difícil de ejecutar".
Sus acciones en la bolsa de Ámsterdam han perdido una cuarta parte de su valor en el último año. Es decir, que a pesar de la prima que ofrece por sus acciones, está comprando barato. ¿Qué es lo que compra? Un activo inigualable en la industria musical con catálogos como el de Taylor Swift, Karol G o Lady Gaga; ingresos recurrentes por royalties; streaming a través de Spotify, Apple Music o YouTube… en definitiva, esta podría ser la apuesta redonda que tanto tiempo lleva buscando Ackman.