Conversamos con Borja Santos, decano asociado en la School of Politics, Economics and Global Affairs de IE University, para explorar el papel de las políticas públicas en un mundo marcado por la digitalización, la inteligencia artificial, la sostenibilidad y la incertidumbre global. La trayectoria de Santos que combina ingeniería, música, cooperación internacional y liderazgo académico, es en sí misma, un ejemplo de cómo las vocaciones se construyen a través de experiencias diversas y decisiones valientes.
De Valladolid al mundo: vocación construida paso a paso
Santos recuerda que su historia comienza en Valladolid, donde convivían dos pasiones aparentemente inconexas: la ingeniería y el piano. “Me encantaban las matemáticas y la filosofía, eran mis dos asignaturas favoritas”, explica, y añade que la ingeniería de telecomunicación fue una elección natural en un momento en que “las tecnologías estaban en pleno auge”. La música, en cambio, venía de casa: “A mi madre le encantaba la música… siempre ha habido esa parte humanística”.
Su salto internacional llegó casi por azar. Tras una beca en Berlín, un amigo le habló de una oportunidad en Naciones Unidas. “Esto lo quiero hacer yo el siguiente año”, pensó. Y así fue: Ecuador se convirtió en su puerta de entrada al mundo humanitario y al descubrimiento de su verdadera vocación.
Harvard: el trampolín que cambia la perspectiva
Santos relata cómo Harvard transformó su manera de entender el impacto social: “Una de las cosas más importantes allí es que te inundas de la sensación de que tú puedes hacer aquello que quieras hacer”. Frente a la idea tradicional de avanzar “peldaño a peldaño”, Harvard le enseñó que “tú puedes dar un salto de trampolín”.
Ese entorno multicultural, exigente y orientado al impacto consolidó su visión de las políticas públicas como herramienta de transformación.
La política pública: la palanca más poderosa
En la entrevista, Santos resume su visión con una frase contundente: “La política pública es la palanca más poderosa que tenemos para mejorar la vida de las personas a gran escala”.
Ejemplos no faltan. Desde la regularización de migrantes —“imagínate a cientos de miles de personas que regularizarles les significa darles más seguridad”— hasta el fortalecimiento del mercado único europeo, que permite “invertir más dinero en otros países y crear negocios en toda Europa”.
Su experiencia en Etiopía le marcó profundamente: “La preparación institucional puede significar la diferencia entre la vida y la muerte”. Allí trabajé para que todos los municipios contaran con planes de contingencia ante sequías e inundaciones, demostrando que la planificación salva vidas.
El aula como laboratorio de realidad
Como docente, Santos defiende una enseñanza experiencial. “El aula… puede ser un laboratorio”, afirma. En IE University, los estudiantes montan un campo de refugiados en el campus, negocian acuerdos comerciales simulados o trabajan con instituciones reales en proyectos de política pública.
Borja Santos: "Los estudiantes tienen que aprender a analizar las fuentes de manera crítica”
El pensamiento crítico es otro pilar: “Los estudiantes llegan a las noticias a través de TikTok… tienen que aprender a analizar las fuentes de manera crítica”.
Tres ejes para entender el presente: Europa, sostenibilidad e IA
El máster que dirige se articula en torno a tres verticales: Asuntos europeos, porque la UE es “nuestra mejor herramienta para afrontar la inestabilidad mundial”; Sostenibilidad y energía, un ámbito donde “hay una gran cantidad de dinero público y privado hacia la transición energética” e Inteligencia artificial y digitalización, esenciales para la productividad y reguladas ahora por el nuevo Reglamento Europeo de IA.
Aprendizajes que no caben en un aula
Fuera del campus, Santos impulsa experiencias transformadoras, como llevar a 30 estudiantes al Himalaya junto a la escaladora Edurne Pasaban. Allí, a casi 5.000 metros, descubren valores que no se enseñan en un libro: “La experiencia de vida comunitaria, de resiliencia… les ayuda un montón a ser mejores líderes”.
Borja Santos resume su propia trayectoria como “una combinación de técnica, sensibilidad, experiencia internacional y compromiso con el impacto social.”