El turismo español ha cerrado 2025 como segunda potencia mundial, consolidando su posición gracias a una mayor diversificación geográfica y desestacionalización de la demanda. Según un reciente informe elaborado por CaixaBank Research, el sector muestra ya una clara normalización tras el rebote excepcional observado en los años posteriores a la pandemia.
Pedro Álvarez Ondina, economista de CaixaBank Research, explica que "lo que vemos es una normalización tras el rebote que vimos en 2022-2024, que eso fue excepcional. En 2025 vemos que el PIB turístico creció en torno al 2,7% anual, y para 2026-2027 esperamos unas tasas en torno al 2,5%, 2,7%, muy similares, pero ya vemos un crecimiento mucho más sostenible".
Un informe de CaixaBank Research revela la normalización del sector tras la pandemia, destacando el potencial del turismo de lujo y senior. Hablamos con Pedro Álvarez Ondina, economista de CaixaBank Research.
Posicionamiento global y cifras récord
Los datos del informe posicionan a España como segunda potencia mundial por detrás de Francia en llegadas de turistas internacionales, y de Estados Unidos en gasto.
El país recibió aproximadamente 97 millones de llegadas internacionales en 2025, lo que supone un crecimiento del 3,5%, acercándose a la barrera de los 100 millones. En términos de gasto, se alcanzaron los 150 mil millones, con un incremento del 7% respecto al año anterior.
Álvarez Ondina destaca que la distancia con los competidores principales se va recortando: "Si miramos la distancia con respecto a 2019, ligeramente vamos recortando la distancia entre ambos competidores".
Las claves del éxito del modelo turístico español
El estudio identifica tres factores fundamentales que explican el buen comportamiento del sector. Primero, una demanda internacional muy sólida, con prácticamente todos los mercados emisores en máximos históricos, a excepción de los turistas nórdicos y rusos.
En segundo lugar, se observa una mayor diversificación de destinos. "Crecen los destinos rurales y no tradicionales, y además se reduce también mucho la estacionalidad", señala el economista de CaixaBank Research.
Por último, el informe destaca el creciente papel de segmentos de alto valor añadido, especialmente el turismo de lujo y el senior.
Según las proyecciones, el peso del sector en la economía española se situará justo por debajo del 13% del PIB en 2026 y 2027, superando el 12,6% registrado antes de la pandemia.
El potencial del turismo de lujo
Uno de los aspectos más relevantes del informe es el análisis del turismo de lujo, realizado con datos anonimizados de tarjetas internacionales que operan con TPVs de CaixaBank.
Este segmento presenta características muy particulares: representa solo el 3% de las tarjetas pero genera el 20% del gasto total del turismo internacional.
"El turismo de lujo gasta en torno a los 731 euros al día, frente al turismo convencional que está en torno a unos 46 euros al día", explica Álvarez Ondina.
Sin embargo, presenta una elevada concentración geográfica, con Baleares, Madrid y Barcelona concentrando más del 60% de este gasto.
El informe también señala que existe "amplio margen para aumentar la diversificación de destinos y retener y fidelizar a este cliente", ya que apenas un 18% de este tipo de turistas regresa al año siguiente.
Diversificación y desestacionalización
Una tendencia positiva identificada es la creciente diversificación hacia destinos menos tradicionales.
"Desde la pandemia observamos un incremento de la cuota de llegadas, de gasto y de prenotaciones en regiones o provincias donde la presencia del turista extranjero no es tan obvia", señala el economista.
En 2025, las pernoctaciones crecieron con más fuerza en regiones como País Vasco, La Rioja, Navarra y Castilla-La Mancha, superando ampliamente los niveles prepandemia. El turismo senior juega un papel crucial en este crecimiento de zonas rurales y menos masificadas.
Entre los retos futuros, Álvarez Ondina destaca la necesidad de "reducir aún más esa concentración geográfica, seguir impulsando destinos emergentes y alternativos, ser más capaces de fidelizar a ese turismo de lujo".
También subraya que "después de años de batir récords, ahora quizás el sector ya no tiene que seguir creciendo a esos mismos ritmos, sino hacerlo mejor, aumentar la sostenibilidad, mejorar la gestión del impacto en destinos especialmente masificados".