En Empleo Público, Raquel Alonso Blanco comparte una trayectoria marcada por la curiosidad, la vocación de servicio y una profunda identidad valenciana. Ingeniera Superior Industrial y actual directora de la Oficina Técnica del Comisionado Especial para la Competitividad Industrial y de la PYME, su historia es la de una profesional que ha sabido unir experiencia privada, compromiso público y pasión por aprender.
Desde el inicio de la entrevista, Raquel deja claro quién es: “Valenciana hasta los huesos”. Aunque nació en Zamora, vivió allí solo una semana. Su identidad se construyó en Valencia, donde pasó su infancia, adolescencia y etapa universitaria. La conexión sensorial con su tierra es intensa: “Se me juntó el olor a la pólvora de la mascletá con las flores de azahar del naranjo… y se me ponía la piel de gallina”.
Raquel recuerda que de niña quería entenderlo todo: “Quería saber cómo funciona todo porque me daba seguridad”. Esa curiosidad la llevó a la ingeniería industrial, una carrera que, según explica, le enseñó algo esencial: “La carrera me enseñó a pensar”. Y añade una frase que resume su filosofía profesional: “Los ingenieros buscamos miles de soluciones y elegimos la óptima”.
Su año en Francia fue un punto de inflexión: “Nunca me había sentido tan viva en mi vida”. El Erasmus le dio independencia, otro idioma y una visión internacional que marcaría su futuro profesional: “Cuando buscaba trabajo lo tenían muy en cuenta… el saber francés me abrió muchas puertas”.
Raquel trabajó en construcción, consultoría, logística y especialmente en el sector farmacéutico. De esa etapa se lleva una formación sólida y una visión amplia: “Aprendí muchísimo en el sector privado”. Las multinacionales le permitieron crecer, viajar y enfrentarse a proyectos de gran envergadura.
Raquel Alonso: "Para poder aprobar hay que querer aprobar… merece muchísimo la pena el esfuerzo".
En 2017 tomó una decisión difícil: opositar con “3 hijas pequeñas y una hipoteca”. Lo hizo movida por una convicción profunda: “Me faltaba algo que el sector privado ya no me podía dar… esa vocación de servicio público que siempre he tenido”.
El día que aprobó la oposición fue inolvidable: “Tuve mucho tiempo impreso el papel del BOE para creérmelo de verdad”.
En la Administración encontró lo que buscaba: “Por las mañanas estaba trabajando para la industria, para las empresas, para el país, y esto me llenaba mucho”. Destaca también el ambiente laboral: “La gente está muy motivada, la gente sabe lo que va”.
Hoy, desde el Ministerio de Industria, siente que su trabajo tiene impacto real: “Puedes ayudar a la industria… tu opinión se va a tener en cuenta”.
Como presidenta de Asindus, defiende el papel de los ingenieros industriales en la Administración: “Somos muy resolutivos y reivindicamos estar en puestos con poder de decisión”.
El deporte es esencial para ella: “El vóley es una de mis pasiones… jugar por el equipo y para el equipo”. Y la lectura es su refugio: “Tengo el libro y estoy… no necesito a nadie más”.
Un mensaje para quienes opositan
Raquel cierra con un consejo que resume su carácter: “Para poder aprobar hay que querer aprobar… merece muchísimo la pena el esfuerzo”.