En una nueva edición de Empleo Público, el programa de Opostal.es en Capital Radio, el protagonista fue Carlos Rouco, ingeniero industrial del Estado y actual secretario general de la CELAD, la Comisión Española para la Lucha Antidopaje en el Deporte. Su trayectoria es un ejemplo de constancia, vocación de servicio y un vínculo emocional profundo con sus raíces gallegas.
Galicia como identidad: “llevamos el alma gallega dentro siempre”
Rouco creció en Fene, en plena Ferrolterra, un entorno que marcó su carácter. Lo recuerda con emoción: “siempre tenemos la morriña, llevamos el alma gallega dentro siempre”. Aunque lleva nueve años en Madrid, confiesa que cada mes y medio vuelve a su tierra: “me encanta… no me dejarían quedarme aquí mucho más tiempo”.
Su infancia estuvo llena de naturaleza, pesca y deporte: “recuerdo los bosques, lo verde de la tierra, la gente…”. Y también de disciplina académica, influido por su padre, profesor de química: “nos inculcaron la responsabilidad… era la única obligación que teníamos: estudiar”.
De la ingeniería al Erasmus: “todo el mundo debería hacer un Erasmus”
Aunque llegó a plantearse estudiar Medicina, finalmente eligió Ingeniería Industrial por su versatilidad: “es muy multidisciplinar, muy versátil”.
Su etapa en Lyon y París fue decisiva: “lo pondría casi obligatorio… te hace crecer, te hace madurar, es como la mili de la universidad”. Recuerda con nitidez su llegada: “arrastrar la maleta hasta la residencia sin conocer a nadie”.
Opositar en tiempos de crisis: perseverancia y aprendizaje
Carlos terminó la carrera en 2008, en plena crisis económica: “fue una época de incertidumbre… no había muchas entrevistas”. Alternó trabajo y estudio, inspirado por el ejemplo de su hermano registrador: “vivía en casa los años de intenso estudio… quizás eso influyó”.
También vivió fracasos: “es frustrante… y más en aquellas donde has puesto más ilusión”. Pero reivindica su valor: “son conocimientos que usas para la vida y para el resto de oposiciones”.
Carlos Rouco: "En la funcion pública se tocan muchos palos"
El aprobado llegó como un regalo inesperado: “se publicó en el BOE el mismo día de mi cumpleaños… pensé que el karma me lo debía”.
Política Territorial: aprender de todo y liderar equipos
Su primer destino fue la Subdirección General de Administración Financiera y Patrimonio. Allí descubrió un entorno enriquecedor: “di con gente maravillosa… muy paciente, explicándote y enseñándote”.
Ese puesto le permitió adquirir una visión transversal: “tocas contratación, gestión del gasto, ayudas europeas… tocas muchos palos”.
Más tarde fue subdirector adjunto: “liderar equipos es complicado y muy interesante… la labor del líder es sacar lo mejor de la gente”.
CELAD: deporte limpio, garantías y un equipo comprometido
Su salto a la CELAD fue un giro profesional y personal: “siempre me ha gustado el deporte”, aunque reconoce que “no conocía mucho de dopaje”.
Lo que más le sorprendió fue la solidez del sistema: “me ha sorprendido lo garantista que es… la importancia de la cadena de custodia”. Cada muestra debe estar controlada “para que haya la máxima garantía de que esa es la muestra y el resultado es el que corresponde al deportista”.
También destaca el valor humano de la institución: “superhumana, muy trabajadora, muy implicada… pasas muchas horas con la misma gente y hay que intentar estar lo mejor posible”.
Deporte, salud mental y equilibrio
Practica crossfit tres veces por semana: “no sales igual que entraste… todos los problemas se han ido” y recomienda el deporte incluso a los opositores: “les va a ayudar mucho” y confiesa que desconecta leyendo: “cualquier novela me hace desconectar”.
Consejo para opositores: perseverancia y vocación
Rouco dejó un mensaje claro para quienes se plantean opositar: “que perseveren… si tienen vocación de servicio público lo conseguirán”. Y añadió: “que entren con ilusión y ganas de aprender… todo el mundo te puede explicar algo”.