Las cuatro cámaras son ya una realidad, pero antes de aterrizar en la gama alta ha llegado a la gama media. Samsung ha apostado por los cuatro ojos para frenar la irrupción de los fabricantes chinos.

Cuatro ojos con cuatro sensores que lo convierten en un modelo muy atractivo en la gama media por 500 euros. Un nuevo formato, que permite jugar con enfoques  gracias a una

cámara principal de 24 MP, un teleobjetivo con 10MP, un gran angular de 8MP y un sensor de profundidad de 5MP.


Sin embargo, el nuevo A9 de Samsung no se acerca a las calidades de sus hermanos de gama alta, una característica reservada a los topes de gama. Donde no deja nada, la surcoreana es en la pantalla, la seña de identidad de la compañía.

6,3 pulgadas, Full HD+ 1080 por 2200 píxeles y con las ya famosas pantallas sin bordes e infinitas. Un panel Super AMOLED marca de la casa, especialmente  cuidadosa con los brillos. Una pantalla a la moda, pero que afeita la ceja o notch tan habitual en los últimos meses.

Además, Samsung sigue la apuesta sobre los reconocimientos biométricos y mantiene el sensor de huellas en la parte trasera y un básico sistema de desbloqueo facial, que desvela limitaciones en escenas con poca iluminación.



El Galaxy A9 es uno de los dispositivos de los viejos 'rockeros' y apuesta por los auriculares de 3,5 milímetros, Samsung sigue apostando por el minijack, al menos en su gama media.
Tampoco habrá que preocuparse por el almacenamiento, pues los 128 GB de memoria interna que integra en su versión base serán más que suficientes para la mayoría, y en caso de que se queden cortos, podrán ser ampliados hasta 512 GB a través de una tarjeta microSD.

 

Aquí podemos ver algunas de las imágenes realizadas con las cuatro cámaras del nuevo Samsung A9