En el programa Gestión del Talento, Rosa Mejide (ARVI) y María del Carmen (Mamen) López Cruz (FEMXA), explicaron cómo el proyecto europeo Starfish está cambiando la manera de aprender en el sector.
Un proyecto nacido de una necesidad urgente
Starfish surge tras detectar carencias claras en la formación marítima. Como explica Mamen, el proyecto nace porque “la parte de seguridad marítima, sobre todo la parte básica, era una temática muy árida y en donde no había nada visual”. Además, añade que “la parte ambiental de la pesca no tenía tampoco ninguna cabida o era casi inexistente”.
Rosa Meijide: “En el sector pesquero tenemos un problema con la falta de relevo generacional”
Tras meses de trabajo conjunto, el consorcio presentó la propuesta a la Comisión Europea, logrando financiación Erasmus para desarrollar una formación “online y visual” que modernice los contenidos obligatorios del sector.
El reto del relevo generacional
Rosa Mejide, desde ARVI, fue clara: “En el sector pesquero tenemos un problema muy importante, la falta de relevo generacional”.
A ello se suma una particularidad del sector: “nuestros tripulantes se jubilan con 10 años de antelación con respecto al resto de la población”, lo que acelera aún más la necesidad de incorporar talento joven.
Por eso, insiste en que es imprescindible “hacer atractivo el sector, facilitando formación amena y de calidad para que no sea un obstáculo más para la incorporación de los trabajadores”.
Un consorcio europeo diverso y complementario
Starfish reúne entidades de Países Bajos, Francia, Bélgica y España. Mamen resume así la composición:
“Los actores intervinientes son asociaciones y fundaciones de pesca; por la parte formativa solo está FEMXA”. ARVI y FEMXA son los únicos socios españoles, y su papel ha sido clave: “Arvi Femsa llevamos el papel cantante en el diseño de la propuesta”, afirma Mamen.
Formación obligatoria, pero ahora más accesible
La formación marítima está regulada internacionalmente por los convenios STCW. Rosa lo explica con claridad:
“No puedes acceder a un puesto de trabajo en el sector si no tienes esta formación obligatoria y no puedes permanecer a bordo si no actualizas esta formación periódicamente”.
Starfish no modifica los contenidos —que son prescriptivos—, pero sí la forma de enseñarlos:
“Queremos modernizar la manera de impartir un contenido que no podemos tocar”, señala Rosa.
Para ello, el proyecto ha creado “bubbles, micropíldoras formativas visuales y atractivas”, además de “un par de juegos, uno medioambiental y otro encaminado a seguridad”.
Formación accesible desde el barco o desde casa
Uno de los grandes avances es la posibilidad de aprender sin conexión. Mamen lo resume así:
“Queremos hacerlo offline para que, cuando estén embarcados o sin conectividad, puedan hacerlo desde su móvil o cualquier dispositivo”.
Rosa añade que esto responde a la realidad del sector:
“El reto es adaptarnos a las estancias en tierra. No es lo mismo un tripulante que faena en Canadá que uno que viene de Malvinas o de gran sol”.
Mamen López Cruz: “La idea es enganchar a los jóvenes y fomentar la empleabilidad en este sector”
Por eso, insiste en que la formación debe poder realizarse “en sus tiempos de descanso, sin necesidad de venir al centro de formación”.
Atraer a los jóvenes: un desafío y una oportunidad
El sector reconoce que no ha sabido comunicar su valor. Rosa lo admite abiertamente:
“La culpa es nuestra, no lo hemos vendido bien”. Y recuerda un dato poco conocido:
“Hay unos sueldazos que habría que poner en valor; la gente lo desconoce”.
Starfish quiere contribuir a ese cambio de percepción: “La idea es enganchar a los jóvenes y fomentar la empleabilidad en este sector”, afirma Mamen.
Una alianza sólida con resultados reales
La colaboración entre ARVI y FEMXA es larga y fructífera. Mamen lo resume así:
“Llevamos muchos años trabajando juntos y es un placer para nosotros”.
Rosa añade que “hemos hecho un montón de proyectos con un exitazo” y destaca el prestigio de ambas entidades:
“FEMXA es la primera consultora de formación de España” y “ARVI es la primera asociación de armadores de pesca de Europa por número y diversidad de buques”.
La conclusión es clara:
“Juntos no voy a decir que somos invencibles, pero casi”, afirma Rosa entre risas.
Starfish: innovación educativa con sello europeo
El proyecto ya ha sido presentado ante la Comisión Europea como ejemplo de buenas prácticas. Según Mamen, “les pareció una oportunidad interesante a nivel de innovación educativa en el sector” y han sido invitados a volver cuando las herramientas estén finalizadas.
Starfish no solo moderniza la formación sino que abre una puerta para que nuevas generaciones descubran un sector esencial, lleno de oportunidades y con un futuro que depende, en gran parte, de su capacidad para atraer talento.