Tras los cambios en las condiciones de la Cuenta 123 del Banco Santander los clientes se plantean si sigue mereciendo la pena cambiar a la cuenta del banco presidido por Ana Patricia Botín o mejor es buscar alternativas. De un primer vistazo a los números habría que decir que SÍ es rentable pasarse a la Cuenta 123 del Santander, aunque hay que ponerle muchos matices a este ok.

El cliente que debería lanzarse a por la Cuenta 123 es aquel que tiene una serie de condiciones de ingresos:

Pero ojo con quienes no cumplan todos los requisitos y tengan unos ingresos bajos. Desde Kelisto.com señalan que quienes solo pudieran cumplir con los requisitos mínimos que impone la Cuenta 123 podrían acabar perdiendo más de 60 euros al año. Y para comprobarlo basta con echar algunas cuentas y ver lo que pasaría con un joven que acabara de empezar a trabajar y domiciliara su primera nómina y tres recibos (el de su móvil: 15,5 euros al mes; el impuesto de circulación de su vehículo: 5 euros al mes; y el pago que realiza a una ONG: 11 euros al mes), y que tan solo contara con unos ahorros de 500 euros.

Con un perfil como este, las devolución de recibos solo ascenderían a poco más de ocho euros anuales, que con la retención de Hacienda se quedaría en poco más de seis euros. Si a esta cifra le restamos los 36 euros que se pagarían al año por la comisión de mantenimiento, más los 36 euros que debería abonar por contar con la tarjeta Mundo 123, el resultado es que el cliente acabaría perdiendo más de 60 euros con la Cuenta 123 del Santander.

Desde el comparador de Kelisto.com se apunta como alternativas:







Por lo que la Cuenta 123 del Banco Santander parece seguir siendo la mejor opción para un determinado perfil de cliente de cuenta corriente bancaria. Eso sí, tras analizar todos los puntos de bonificación y los ingresos, ya que si los ingresos, el saldo medio y los gastos escolares son bajos se puede llegar a perder dinero.