La noticia ha impactado con fuerza en la cotización de Noble esta mañana, que esta madrugada se ha dejado más de un 30% en bolsa. Además, el interés de sus bonos se ha disparado, y Standard & Poors ha revisado la calificación de la compañía situándola en perspectiva negativa.
La negativa de la petrolera estatal china a entrar en Noble llega en mal momento, justo cuando la compañía debe hacer frente a un préstamo superior a los 2.000 millones de dólares. Préstamo que sus directivos ya renegocian en aras de prolongar los plazos de pago, para no quedarse sin liquidez.