Juan Carlos Ureta, presidente de Renta 4 Banco, analiza el panorama financiero actual tras la presentación de unos resultados que muestran un crecimiento del beneficio del 40%. Ureta destaca que el mundo afronta un cambio estructural en el modelo de crecimiento tras el agotamiento de la hiperglobalización. Por eso señala que el mercado vive ahora una transformación profunda.
Este proceso, bajo el mando de Donald Trump, genera ruido y volatilidad, pero el mercado percibe este cambio como una dirección correcta. Ureta señala que el sistema financiero experimenta un desplazamiento desde la financiación bancaria tradicional hacia los mercados de capitales. Según su visión, los mercados públicos, privados y los activos digitales cobran una relevancia fundamental en este nuevo orden.
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El presidente de Renta 4 Banco, Juan Carlos Ureta, explica cómo un modelo de negocio bien ejecutado y una gestión eficiente han sido clave para este éxito. Además, se discuten las tendencias en el sector financiero, el papel creciente de los mercados de capitales y los desafíos que enfrenta Europa para incentivar la inversión.
Cuidado con la complacencia excesiva
Sin embargo, el ejecutivo advierte sobre la complacencia excesiva y la posible formación de burbujas debido a la expansión de la liquidez. Pese a que existe abundancia de recursos financieros, Ureta afirma con rotundidad: «no hay dinero para todos». La competencia por los márgenes y los recursos define un entorno «darwinista» donde solo obtienen éxito quienes entienden la transformación profunda de la economía y no solo el ciclo.
Respecto a Europa, Ureta critica la ausencia de una verdadera Unión de Mercados de Capitales. El ahorro europeo suele estancarse en depósitos o viaja hacia el Tesoro americano en lugar de nutrir la economía local. En España, la situación de los fondos de pensiones preocupa al presidente de la entidad, pues su peso sobre el PIB es mínimo en comparación con otros países comunitarios. Por ello, Renta 4 apuesta por normalizar la inversión para que el ciudadano la incorpore a su vida cotidiana.
Finalmente, resta importancia a las dudas sobre una posible recesión. Lo relevante en este paradigma es identificar qué sectores crean valor real gracias a la innovación tecnológica y la inteligencia artificial.