También ha dejado caer algunas flechas sobre Amazon. Aunque, más que de amor, de arrepentimiento. El magnate ha reconocido que tomó una decisión equivocada sobre el gigante del e-commerce. Sus palabras textuales: “la cagué al no comprar acciones de Amazon”. Buffet considera que subestimó la capacidad de Amazon para irrumpir en el comercio minorista y la computación en la nube a un ritmo tan rápido. “Lo que ha hecho Jeff Bezos es casi un milagro”, ha dicho, pero el problema es que él no apuesta en milagros.
Tesla también ha estado en el tintero. Aunque más que por la compañía, por su CEO. Y es que la semana pasada durante la presentación de resultados de Tesla, Elon Musk sugirió que las compañías foso que tanto le gustan a Warren Buffet están cojas. Y ahí comenzó el rifirrafe: Buffet ha dicho esta semana que Elon puede atreverse con cosas innovadoras en algunas áreas, pero que no cree que quiera ir a por ellos en el negocio de los dulces. A lo que Musk ha contestado que entonces construirá un foso y lo llenará de caramelos, para que Buffett no pueda resistirse a invertir.