La guerra de Irán ha puesto 'patas arriba' el mercado del petróleo. Los futuros del Brent y el West Texas han recuperado niveles preguerra sembrando las dudas sobre las perspectivas para el sector petrolero. La sensibilidad de este mercado a las acciones de Donald Trump y su condicionamiento a Ormuz lo han vuelto uno de los más volátiles en los últimos meses.
El sector petrolero afronta la segunda mitad de 2026 con un contraste llamativo: mientras los pronósticos sobre el precio del crudo se han recortado, las valoraciones bursátiles de varias grandes compañías siguen al alza. La Agencia Internacional de la Energía, por su parte, dice ahora que la oferta global podría terminar en un superávit, si hay un acuerdo de paz duradero. Y ¿a dónde nos lleva esto con nuestras inversiones?
La guerra de Irán ha puesto patas arriba el mercado del petróleo. Los futuros del Brent y el West Texas han recuperado niveles preguerra sembrando las dudas sobre las perspectivas para el sector petrolero. La sensibilidad de este mercado a las acciones de Donald Trump y su condicionamiento a Ormuz lo han vuelto uno de los más volátiles en los últimos meses.
Petroleras en bolsa: ¿oportunidad o riesgo?
¿Sobrerreaccionó el mercado del petróleo al acuerdo de Paz entre EE.UU. e Irán? Los expertos coinciden: mientras el estrecho permanezca paralizado, el petróleo seguirá siendo la variable dominante para la renta variable, los bonos y las expectativas de tipos.
El aumento de oferta y la amplia competencia de sus clientes ha llevado estas semanas a Arabia Saudí a tomar una inédita decisión con el precio de su principal variedad de crudo para sus clientes asiáticos.
El petróleo que desde el comienzo de la guerra no ha podido salir del golfo Pérsico lo van a compensar en parte este año el quinteto de grandes países productores americanos que son Estados Unidos, Canadá, Brasil, Argentina y Guyana.