El rescate será gestionado por el Banco de Italia pero el coste los asumirán los bancos sanos del país con sus contribuciones a un Fondo Nacional de Resolución, de nueva creación, y no por los contribuyentes. El gobierno italiano asegura que el plan cuenta con el visto bueno de la Comisión Europea.
Las cajas rescatadas, con más de 3.000 millones de euros, serán Banca delle Marche, Banca Popolare dell'Etruria, Cassa di Risparmio di Ferrara y Cassa di Risparmio di Chieti. Las cuatro ya estaban bajo una administración especial en los dos últimos años después de que auditorías detectaran agujeros en sus cuentas.