El Gobierno incumple su promesa y ha decidido retrasar a septiembre la aprobación del nuevo decreto de vivienda que se iba a convalidar este martes en el Consejo de Ministros. Es una decisión que llega tras constatar que el texto no cuenta con los apoyos necesarios para que salga adelante en la Cámara Baja.
No obstante, desde el Ministerio de Vivienda inisten en que el acuerdo está cada vez "más cerca". El Gobierno pretende incluir en el texto la prórroga de hasta dos años de los contratos de alquiler y aumentar la tributación de los pisos turísticos hasta el 21% del IVA. Quieren también aprobar un endurecimiento del régimen sancionador en lo relativo a la publicidad de los pisos turísticos en sus plataformas.
Reacciones de los grupos parlamentarios
Desde Sumar aprueban este movimiento del Ministerio de Vivienda aunque exigen agilidad para pactar el texto. Sin embargo, desde Esquerra Republicana se han mostrado más negativos y han señalado que nada hace pensar que en septiembre el decreto va a contar con los apoyos suficientes.
Junts per Catalunya -que es clave para que el decreto salga adelante- ha criticado medidas como el límite del precio del alquiler al considerar que "puede parecer una solución rápida, pero no construye ni un solo piso nuevo". Mientras, en Podemos han mostrado su oposición al texto si se aprueba en él la reforma de la ley del suelo.