Detrás de cada despliegue militar exitoso existe una infraestructura imprescindible que garantiza que las tropas tengan acceso a servicios básicos como alimentación, energía, agua y atención médica. Arpa, empresa española con más de 60 años de historia, se ha convertido en uno de los proveedores más importantes para las Fuerzas Armadas españolas y de más de 60 países del mundo. En un nuevo episodio de Hablemos de Defensa y Seguridad conocemos el desafío logístico del despliegue y mantenimiento de campamentos, cocinas y hospitales militares en zona hostil.
Hablemos de Defensa y Seguridad, una producción de IDS/Infodefensa Grupo Metalia en colaboración con TEDAE.
Conocemos las capacidades de las infraestructuras móviles que desarrolla ARPA para las Fuerzas Armadas en misiones críticas de todo el mundo
Clara Arpa, CEO de ARPA, explica que todo comenzó en los años 60 cuando la empresa patentó un quemador que funcionaba con cualquier tipo de combustible. A partir de ahí empezó la expansión en varias fases: en los años 60 y 70 trabajaron con remolques y tiendas de campaña, en los años 80 pasaron a los módulos shelters o contenedores, y en los años 2000 comenzaron con las construcciones prefabricadas.
Hospitales militares: complejidad técnica y operativa
ARPA despliega tres tipos de hospitales militares según la nomenclatura militar. Estos hospitales militares tienen capacidades específicas para "gestionar mucho heridas, traumas, situaciones de guerra, química, bacteriológica y física ósea y nuclear".
Los tiempos de despliegue varían considerablemente: "Pueden desplegarse en un día o en 16 días dependiendo también de de la dotación de la brigada que llevamos para su despliegue y la capacidad técnica que tengan los operarios".
El desafío logístico en entornos hostiles
Clara Arpa pone en perspectiva la complejidad logística de los despliegues militares con un ejemplo concreto: "Hacer llegar a República Centroafricana alguno de los campamentos de las misiones de paz, como combustible, pues al final se pone en 450 dólares el litro".
Esta realidad económica tiene implicaciones de seguridad directas. "Si esos convoyes tanto de agua como de combustible pueden ser reducidos al mínimo número posible, pues estaremos ayudando a facilitar la logística y que sea todo más seguro", explica la CEO.
Innovación sostenible: el módulo cero emisiones
La preocupación por el medio ambiente se ha convertido en un factor crítico en los despliegues militares modernos. Clara Arpa menciona el caso de las tropas estadounidenses en Afganistán: "Cuando las tropas, por ejemplo de Estados Unidos se retiran de de Afganistán, pues la zona donde habían tenido que habían estado desplegados, tuvieron que gastarse 150 millones de dólares en limpiar el territorio".
Para abordar este desafío, ARPA ha desarrollado soluciones innovadoras como el módulo Cero Emisiones, que lleva casi tres años desplegado en el acuartelamiento San Jorge en Zaragoza.
"El día del Gran Apagón ellos no se enteraron. ¿Por qué? Porque lo hemos dotado de eólica, fotovoltaica, litio e hidrógeno y él mismo genera con los excedentes, la energía suficiente para que ellos mismos se puedan autoabastecer", destaca Clara Arpa.
ARPA trabaja para más de 60 ejércitos distintos y mantiene una importante rama civil enfocada en emergencias y catástrofes.