Las empresas españolas brillan en la Misión Artemis II. En este histórico regreso del hombre a la Luna, la Agencia Espacial Europea ha colaborado con la NASA en el proyecto con aportaciones críticas: entre ellas, las de tres empresas españolas. Airbus Crisa, GMV y HV Sistemas nos acompañan en un nuevo episodio de Hablemos de Defensa y Seguridad y nos explican sus aportaciones a la Misión Artemis II.
Hablemos de Defensa y Seguridad, una producción de IDS/Infodefensa Grupo Metalia en colaboración con TEDAE.
Airbus Crisa, GMV y HV Sistemas explican su aportación con tecnología crítica al histórico regreso del hombre a la Luna en la Misión Artemis II
HV Sistemas: Los bancos de prueba que garantizan la seguridad
Víctor Docampo, Project Manager de HV Sistemas, explica que su empresa ha contribuido con varios bancos de prueba fundamentales para la misión. "Hemos fabricado, diseñado y probado cuatro bancos de prueba para la TCU de Crisa, y posteriormente hemos fabricado otro banco de pruebas para la parte del CSS que sería el almacén de consumibles que lleva el módulo SM", detalla Docampo.
Los consumibles incluyen líquidos y gases como oxígeno y nitrógeno, elementos vitales que requieren una serie de válvulas y sensores. La función de HV Sistemas ha consistido en realizar simulaciones para que después las empresas pudiesen validar que todo funcionaba correctamente antes de la integración final en la nave Orión.
"El reto más grande fue el tiempo, ya que el primer equipo se diseñó, fabricó y probó en seis meses", explica Docampo. Este plazo extremadamente ajustado, desde la recepción de la oferta hasta las pruebas finales, demuestra la capacidad de respuesta de la industria española en proyectos de máxima exigencia.
Airbus: Control térmico para la supervivencia de la tripulación
Jesús Ortiz, experto de Airbus en sistemas electrónicos para el Espacio, describe otra contribución crítica: las unidades de control térmico del módulo de servicio europeo. "Las unidades de control térmico se encargan de adquirir parámetros de la nave tanto del módulo de servicio como del módulo de la tripulación", explica Ortiz.
Estos sistemas monitorizan temperaturas, presiones y niveles de los depósitos de aire y agua, gestionando los comandos de activación de calentadores y las bombas que inyectan líquido refrigerante. "También controla las válvulas que habilitan el paso o cierre de agua y aire a la tripulación. Es un elemento crítico fundamental para el soporte vital de la misión", enfatiza Ortiz.
La complejidad del sistema es impresionante: las unidades miden temperatura en 230 puntos de la nave y activan hasta 100 calentadores. Por seguridad, se han instalado dos unidades idénticas por tolerancia a fallos, considerando que se trata de una misión tripulada.
El control térmico es especialmente desafiante debido a los extremos gradientes de temperatura. "Tenemos unos rangos de temperaturas que van en parte iluminada algo más de 100 grados y la parte en sombra está bastante por debajo de 150 grados bajo cero", explica Ortiz. "Dentro de la nave hay mucho gradiente térmico y además los sistemas van generando calor, con lo cual el control térmico no es sencillo".
GMV: Operaciones y seguimiento desde Tierra
Miguel Ángel Molina, director General adjunto de Sistemas Espaciales de GMV, representa el tercer pilar de la participación española. Su empresa se ha centrado en las operaciones de la misión y el control desde Tierra, desarrollando herramientas críticas para el seguimiento de la misión.
"GMV ha desarrollado algunas de las herramientas que se están utilizando para hacer el seguimiento de la misión desde Tierra. En particular, una herramienta de seguimiento de anomalías, que en caso de que se detecte algún problema, registra esa anomalía, la controla y tiene unas pautas de reacción ya preestablecidas", detalla Molina.
GMV ha aprovechado su experiencia previa con el módulo Columbus, el laboratorio de la Estación Espacial Internacional donde realizan experimentaciones. "Somos los responsables de mantener las operaciones, de controlar ese módulo y de gestionar las actividades dentro", explica Molina.
Además, la empresa ha participado en el entrenamiento de astronautas en Houston, desarrollando el sistema Everywhere, una herramienta de la Agencia Espacial Europea que gestiona el estado de salud de los astronautas mediante sensores que monitorizan constantes vitales, condiciones de nutrición y estado físico.
El desafío de entrar en la cadena de suministro espacial
La participación de estas empresas españolas en la Misión Artemis II no ha sido casual. Como explica Molina, "la experiencia previa cuenta muchísimo. No es fácil entrar en este tipo de actividades sin haber tenido antes una experiencia parecida, similar y bien demostrada". El factor clave ha sido integrar la cadena de suministro, "porque esta misión no es más que el principio de otras muchas que van a venir después".
El proceso de selección es extremadamente exigente. "Hay que mostrar las capacidades, hay que demostrarlas y hay que ser competitivo. Competitivo es calidad, tiempo y precio", subraya Molina. Los requisitos son especialmente estrictos tratándose de una misión tripulada: "Tenemos personas dentro y se están jugando vidas. Las reglas son otras".
