En Ucrania, no sólo muchas compañías han visto cómo sus sistemas resultaban atacados con este virus que secuestra los ordenadores y pide dinero para liberarlos. Lo peor lo ha vivido instituciones como el Banco Central del país o el Aeropuerto Boryspil de Kiev.
Los efectos se están notando de forma notable en otros países como India, Rusia, Francia, Reino Unido o España, donde las redes locales de muchas compañías han sido inutilizadas. Muchos empleados de esas empresas han notificado en las redes sociales que todos sus sistemas habían sido desactivados tras el ataque.
Según expertos del sector, el ‘ransonware’ sería una variante del virus Petya y afecta a ordenadores con sistema operativo Windows. Al igual que el WannaCry, aprovecharía vulnerabilidades en el sistema no resueltas. Los responsables de extender el virus que ha infectado a los ordenadores piden también 300 euros en Bitcoin para que el usuario pueda retomar el control de sus archivos.