El sector eólico español se encuentra en un momento de transformación y crecimiento sin precedentes. Actualmente da trabajo a más de 37.000 personas y genera cinco veces más puestos que las tecnologías convencionales. Las previsiones apuntan a que en 2030 cerca de 70.000 personas trabajarán en este sector, impulsadas por el aumento de su actividad y el despegue de la eólica marina.

Esta industria no representa un empleo cualquiera. La eólica es tecnología, innovación y liderazgo en I+D, lo que exige formación especializada y talento. La apuesta por la formación es fundamental y abre oportunidades en campos muy diversos como ingeniería, economía, derecho, comunicación, marketing…Quienes se especializan en energías renovables cuentan con una alta empleabilidad frente a otros sectores industriales.

Escucha aquí el programa completo de Ondas del Viento con María Casares, directora de sostenibilidad en EDP, Raquel Ocampos, responsable de recursos humanos para la parte de Iberia de Vestas y Blanca Gonzalo, responsable de formación de la Asociación Empresarial Eólica.

La formación y la búsqueda de talento. Claves para el crecimiento en el sector eólico

Análisis con María Casares, directora de sostenibilidad en EDP, Raquel Ocampos, responsable de recursos humanos para la parte de Iberia de Vestas y Blanca Gonzalo, responsable de formación de la Asociación Empresarial Eólica

Perfiles híbridos

La búsqueda de talento ya no se limita a los perfiles técnicos convencionales. Según explica Blanca Gonzalo, responsable de formación de la Asociación Empresarial Eólica (AEE), el mercado actual exige una especialización muy alta que combina la ingeniería de base con las nuevas fronteras tecnológicas. Gonzalo señala que "el sector requiere muchos técnicos de mantenimiento especializados e ingenieros para toda la parte de inteligencia artificial y robótica", destacando además que el esfuerzo formativo no solo se centra en los nuevos alumnos, sino también en capacitar a los profesionales que deben transmitir ese conocimiento sectorial.

Esta evolución hacia lo que los expertos denominan "perfiles híbridos" es una realidad compartida por las grandes empresas del sector. Desde EDP, su directora de sostenibilidad, María Casares, detalla que buscan un modelo mixto que una las ingenierías tradicionales con los nuevos escenarios de digitalización y sostenibilidad. Sin embargo, Casares advierte de que el conocimiento técnico ya no es suficiente por sí solo, pues "todos esos perfiles tienen que tener también un perfil orientado a idiomas, a la diversidad y a la multiculturalidad".

Esta visión coincide con la de Raquel Ocampos, responsable de recursos humanos para Iberia en Vestas, quien confirma que la automatización de procesos obliga a buscar profesionales con una base teórica sólida pero capaces de manejar herramientas que evolucionan constantemente, ya que las soluciones de hace años han quedado obsoletas.

La mujer en la eólica

Uno de los grandes retos de esta industria sigue siendo la brecha de género en las carreras STEM, aunque los datos empiezan a mostrar un cambio de tendencia. María Casares destaca con optimismo que en la edición actual de sus programas de formación técnica ya cuentan con un 15% de participación femenina, lo que considera un síntoma de que el trabajo conjunto entre universidades, empresas y asociaciones está dando sus frutos. "Estamos facilitando que las mujeres sepan que pueden, que es un sector muy atractivo y que tiene futuro", afirma la directiva de EDP.

Por su parte, Raquel Ocampos reconoce que, aunque el punto de partida es una rama educativa mayormente masculinizada, el éxito de mujeres en puestos de alta dirección operativa en compañías como Vestas sirve para romper barreras y demostrar que hay un encaje real para la mujer en el entorno industrial.

Combatir la despoblación

Más allá de la formación técnica, la industria eólica se ha consolidado como un motor esencial para combatir la despoblación. Blanca Gonzalo subraya que, para atraer perfiles de operación y mantenimiento, es vital "ir al territorio", ya que los profesionales prefieren trabajar cerca de su entorno y su familia. En este sentido, EDP ha impulsado programas que fomenta el emprendimiento en zonas rurales para generar empleo directo e indirecto que beneficie a las comunidades locales. Se trata, en definitiva, de facilitar que los jóvenes que lo deseen puedan quedarse o regresar a sus municipios con un empleo de calidad.

Inteligencia artificial: oportunidad

Finalmente, el avance de la digitalización se percibe como una oportunidad de crecimiento más que como una amenaza para el empleo. Para Casares, la automatización supone una transformación de competencias que aporta flexibilidad y dinamismo, demandando una mayor capacidad analítica y crítica. Gonzalo añade que esta tecnología genera nuevos nichos de trabajo en áreas como el mantenimiento predictivo, la reparación de palas y la economía circular.

Para quienes deseen dar el paso hacia esta industria con futuro, la AEE mantiene una bolsa de empleo activa, mientras que empresas como Vestas y EDP refuerzan constantemente su captación de talento a través de plataformas digitales, consolidando a la eólica como un sector estratégico para el empleo estable y cualificado en España.