Un estudio del WEEE Forum, el mayor centro multinacional de competencia del mundo en materia de conocimientos operativos relacionados con la gestión de residuos de equipos electrónicos y eléctricos, revela datos alarmantes: el 39% de los europeos ha desechado dispositivos nuevos o apenas utilizados y el 27% los tira a la basura. Además, el 87% de los europeos tiene al menos un dispositivo de estos en casa, cifra que se eleva al 94% entre los jóvenes de 18 a 29 años.

Para conocer las dimensiones de este problema y saber cómo afrontarlo y cómo mejorar la recogida y reciclaje, hablamos con Julio Lema, director de Marketing de Recyclia.

El 27% de los europeos tira dispositivos electrónicos a la basura convencional

Un estudio revela que el 39% de los ciudadanos europeos desecha aparatos nuevos o apenas utilizados, evidenciando el creciente problema de la 'fast tech'

¿Estamos ante un nuevo problema de residuos si no se gestiona bien?

"Sí, así es. Es un nuevo problema que surge dentro de la tipología de residuos de aparatos eléctricos electrónicos. Y es nuevo fundamentalmente por su dimensión en tan poco espacio de tiempo. En pocos años genera un volumen importante y para eso estamos los SCRAP, los sistemas colectivos de responsabilidad ampliada del productor, para dar solución a la gestión de este tipo de residuos", explica Lema.

Muchas veces se compra de manera compulsiva y se tienen aparatos en casa que apenas llegan a utilizarse, con lo cual no tiene mucho sentido aumentar el volumen de residuos de manera inútil. El estudio revela que hay muchos aparatos que apenas llegamos a utilizar, lo que evidencia un problema entre la conciencia que decimos tener en sostenibilidad y el comportamiento real que tenemos los ciudadanos y consumidores.

"Es verdad que es un residuo que por su escaso valor, su escaso precio, lo compramos de manera a veces impulsiva o compulsiva porque muchas veces nos resuelve una necesidad puntual y luego, para colmo, es un residuo de muy pequeño tamaño. Entonces se produce mucho y es relativamente fácil caer en la tentación de no reciclarlo, de tirarlo a la basura", reconoce el director de Marketing de Recyclia.

¿Qué debemos hacer cuando acaba su vida útil?

"Fundamentalmente reciclarlo. Porque, como cualquier aparato eléctrico o electrónico, si no se recicla puede acabar contaminando el medio ambiente, perjudicando al medio ambiente. Y también es muy importante: dejamos de aprovechar muchísimos de esos componentes valiosos que evitamos tener que extraerlos de la naturaleza. Por ese doble motivo hay que reciclar", subraya Lema.

Este concepto de minería urbana es fundamental porque las materias primas que hacen falta para tener independencia en Europa las tenemos que conseguir muchas veces de reciclar lo que ya tenemos. Hay ciertos minerales que si no tenemos que importar y eso cuesta mucho dinero.

"Hay infinidad de minerales, metales, que es una pena tener que estar extrayendo de la naturaleza, y más cuando hoy día hay unas consideraciones geopolíticas que obligan a Occidente a tomar cartas en el asunto e intentar recuperar el máximo posible de estos metales", añade el experto.