La empresa social AUARA está de celebración en 2026 al cumplir su décimo aniversario, una década dedicada íntegramente a destinar el 100% de sus beneficios y recursos a proyectos de acceso a agua potable, saneamiento y agricultura en comunidades vulnerables. Todo ello financiado a través de la venta de agua y zumos que caracterizan a esta marca con propósito social.
La empresa social cumple diez años destinando el 100% de sus beneficios a proyectos de acceso a agua en comunidades vulnerables
Luis de Sande, cofundador de AUARA, explica que la empresa nació con un objetivo claro desde sus inicios: "ser un modelo de negocio que tenga un impacto positivo y ese impacto además está en el 'core' de la empresa y en el ADN. Nacimos por ella".
Un origen marcado por la experiencia directa
La historia de AUARA comenzó cuando Antonio, Pablo y Luis de Sande, los tres fundadores, se unieron con una idea clara. "Antonio venía con esa idea de estar en terreno y ver en directo y en vivo lo que significa carecer de acceso a agua potable", relata de Sande. Los fundadores, que estaban terminando su carrera, decidieron dedicar su vida profesional a ayudar a estas personas y cambiar una realidad dramática: "No tener acceso a agua potable es no tener derecho a vida".
El enfoque de la empresa representa un cambio de paradigma empresarial. Como explica el cofundador: "Lo sorprendente y lo bonito es que no es tengo una empresa, voy a ver cómo ayudo sino quiero ayudar y voy a ver qué empresa monto para poder ayudar".
Los números que arroja este décimo aniversario son extraordinarios: AUARA ha impulsado 268 proyectos en 28 países de África, Asia y Latinoamérica, mejorando la vida a más de 168.000 personas. "No lo llegamos a creer. Visto la trayectoria de los diez años, es increíble lo que hemos conseguido y lo que nos queda por delante", reconoce de Sande.
La clave del éxito: socios locales
AUARA trabaja con 26 ONGs socias que actúan como "nuestros ojos y nuestras manos en terreno". Estas organizaciones son fundamentales porque "están en terreno, que es lo principal, y realmente saben las necesidades que tienen la gente que queremos ayudar".
El proceso de selección de estos socios es riguroso: "Nos miramos un poco sus cuentas, miramos dónde están, cuántas personas son, en qué países y qué proyectos han hecho y que saben ya de proyectos de agua y hacerlos ejecutarlos bien". Una vez establecida la alianza, la relación es a largo plazo: "No hacemos un proyecto y nos vamos, sino que establecemos esa relación, esa actuación en el sitio donde están y seguimos con ellos para siempre en principio".
Los proyectos de AUARA abarcan tres áreas principales: acceso a agua potable, saneamiento y huertos. "En muchos sitios ya hemos conseguido solventar de cierta manera el acceso a agua potable e intentamos mejorar también su calidad de vida a través de creación de huertos", explica de Sande.
El impacto de pasar de beber agua contaminada a agua potable es vital: "Evidentemente reduce enfermedades vinculadas a eso, a ese agua contaminada y estáis salvando vidas". La realidad sin acceso a agua potable es dramática: "No te puedes lavar ni una herida, no puedes. La muerte está fecha permanentemente por los virus y la contaminación del agua".
