La economía estadounidense muestra una fortaleza inesperada mientras la Reserva Federal mantiene sin cambios los tipos de interés. Jerome Powell, presidente de la Fed, desafía directamente a Donald Trump, evita pronunciarse sobre el dólar y recomienda que su sucesor no se involucre en política.
La insostenibilidad de la deuda americana
Gregorio Oyaga, socio director de Welcome AM, destaca dos mensajes importantes en las últimas declaraciones de Powell. "Estamos en un nuevo régimen de empleo, que es lo que podría llevar en algún momento a la Reserva Federal a bajar tipos de nuevo", explica Oyaga.
Según el experto, la situación del empleo en Estados Unidos ha cambiado significativamente: "Antes realmente entraban en Estados Unidos dos millones de personas, un 1% de la población activa, y necesitabas crear 180.000 empleos al mes para mantener la tasa de desempleo. Ahora, con la nueva política migratoria que está llevando a cabo el señor Trump, te está entrando solamente 500.000 personas, y para mantener la tasa de desempleo te vale con crear 50,000 empleos". "Con estos niveles de déficit público, con el 6,5%, con esa emisión constante cada año de más de dos trillones de dólares anuales de emisión nueva de deuda, no es sostenible" El mercado actualmente descuenta dos bajadas de tipos para lo que resta del año, pero Welcome AM mantiene una posición más cauta. "Mientras el desempleo no apriete, no va a hacer falta y la Fed va a estar más centrada en el balance", afirma Oyaga. Un problema adicional para Estados Unidos es la estructura de su deuda. "El 22%, 23% de su deuda son letras del Tesoro, que realmente no eran para financiar el déficit cuando nacieron, era para regular el mercado monetario, pero se está utilizando para financiar el déficit. Y de las emisiones nuevas, aproximadamente el 80% son letras", explica el experto. Esta situación ha llevado a lo que Oyaga describe como "un QE encubierto", con la Fed comprando 40,000 millones de dólares al mes en letras hasta marzo y 25,000 millones a partir de entonces. "La compra de deuda pública es el único instrumento que tiene un banquero central para decirle al político: 'Por favor, ajusta el déficit'", señala. Otro factor de riesgo que identifica Welcome AM es el carry trade relacionado con el yen japonés. "Como Japón tenía sus tipos capados, se financiaban muchas tesorerías o hedge funds en yen japonés porque era muy baratito. Compraban dólar y con ese dólar compraban bonos americanos o bolsa", explica Oyaga. El problema surge cuando los tipos en Japón empiezan a subir: "Si te empieza a encarecer la financiación, si quieres cerrar tu posición, tienes que vender tus dólares para comprar yenes, pero para vender dólares tienes que vender los activos en los que los has invertido". Esta situación podría desencadenar un episodio de estrés similar al ocurrido en agosto de 2024.
