El concepto de ecofatiga está ganando relevancia en el ámbito empresarial español. Se trata del desgaste o frustración que experimentan las personas cuando las iniciativas ambientales de las compañías se perciben como insuficientes, poco prácticas o alejadas de la realidad cotidiana, especialmente en los entornos de oficina. Así lo explica Claudia Caballero, directora de Comunicación de Lyreco Iberia, quien señala que "cada vez estamos viendo que hay una mayor sensibilidad hacia esta sostenibilidad, y especialmente entre las nuevas generaciones es un poco más acusado".
Tal vez hayan escuchado hablar de la sostenibilidad de las compañías, pero ¿plasman en sus acciones todo lo que dice? Para hablar sobre ello contamos hoy con Claudia Caballero, directora de Comunicación de Lyreco Iberia
¿Influye la estrategia de sostenibilidad en la elección de empleo?
Según el estudio Radiografía del Empleado lanzado recientemente por Lyreco, la respuesta es afirmativa. La investigación revela que la satisfacción de los empleados aumenta un 12% cuando sienten vinculación con la estrategia sostenible de la compañía y perciben la tangibilidad de esa estrategia. "Que sea coherente en el día a día de la organización" es fundamental, destaca Caballero. Este dato cobra especial relevancia en un contexto donde las nuevas generaciones consideran la sostenibilidad como un factor determinante en su conexión con la empresa, la satisfacción laboral y la retención del talento.
¿Cómo evitar el greenwashing en la comunicación corporativa?
Ante la pregunta de cómo transmitir avances en sostenibilidad sin caer en mensajes genéricos o en prácticas de greenwashing, Caballero es clara: "La mejor manera es mantener la coherencia y la consistencia en el día a día". La directora de Comunicación explica que muchas veces las empresas tienen grandes hojas de ruta muy ambiciosas y una sostenibilidad que permanece invisible dentro de la organización, que no forma parte de los grandes discursos corporativos, pero que influye directamente en la huella ambiental de las compañías y que la plantilla percibe como un compromiso real.
"Que realmente podamos comunicar esos objetivos y grandes compromisos y poder trasladarlos en la práctica diaria del día a día es un reto que tenemos las organizaciones también hoy en día", reconoce Caballero, subrayando la brecha existente entre el discurso y la acción en muchas compañías.
Los impactos invisibles de la insostenibilidad empresarial
Más allá de los grandes compromisos ambientales, existen numerosos impactos invisibles que las empresas no tienen en cuenta. Caballero enumera varios ejemplos concretos: "Desperdicios que están asociados a una gestión poco eficiente del material y de los consumibles. Podemos estar almacenando productos por meses que caducan o que no llegamos a utilizar, hacer compras duplicadas o urgentes. Esto hace que multipliquemos embalajes".
Los pedidos urgentes también tienen un impacto significativo en la huella de carbono de las organizaciones. A esto se suma el uso continuado de artículos de un solo uso o de corta duración, que genera y multiplica los residuos dentro de las oficinas y espacios de trabajo. Según la experta, estas cuestiones son tan importantes como las medidas más visibles que implementan las compañías, como la reducción de la huella de carbono, porque "ambas cosas están ligadas. Al final, la sostenibilidad también es reducir residuos y todo está enlazado dentro de la cadena de suministro".
