En el Día Mundial de la Biodiversidad, España se posiciona como uno de los países más biodiversos de la Unión Europea, pero enfrenta desafíos significativos que requieren una respuesta coordinada entre instituciones, empresas y ciudadanía. Félix Romero, director de la Fundación Biodiversidad, organismo dependiente del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, explica la situación actual y las estrategias en marcha para preservar este patrimonio natural.
El director de la Fundación Biodiversidad analiza los retos y oportunidades para conservar nuestro patrimonio natural
La crisis silenciosa de la pérdida de especies
Mientras el cambio climático acapara gran parte de la atención mediática, existe otra crisis ambiental que avanza de manera más silenciosa: la pérdida acelerada de especies y ecosistemas. "Cuando tuvo lugar la Conferencia de Naciones Unidas de Río de Janeiro en el 92, de allí surgieron tres grandes convenciones internacionales: la de lucha contra el cambio climático, la de lucha contra la pérdida o la degradación de la biodiversidad y la de lucha contra la desertificación", explica Romero.
El director de la Fundación Biodiversidad subraya la interconexión entre estas tres problemáticas: "Si intentamos proteger la biodiversidad, pero se nos sigue yendo de las manos el cambio climático, vamos a perder también la biodiversidad". Esta realidad exige que la sociedad comprenda que ambos problemas tienen la misma dimensión e importancia, ya que "nuestro futuro como especie en el planeta está en juego".
España: líder europeo en riqueza biológica
España mantiene una posición privilegiada en el contexto europeo. "Somos uno de los países que más aporta a la Unión Europea en materia de espacios naturales protegidos, en riqueza biológica, en especies de flora, de fauna y también en diversidad de ecosistemas", destaca Romero. Esta condición de liderazgo convierte al país en "biodiversidad" por sí mismo.
Sin embargo, este estatus no está exento de amenazas. Existen espacios degradados y otros donde "hemos llegado tarde como sociedad a reconocer su valor". Entre los casos más preocupantes se encuentran las aves esteparias, asociadas a la agricultura extensiva tradicional, y en el ámbito marino, las praderas de posidonia, fundamentales para mantener la vida en los mares.
La Fundación Biodiversidad: catalizador de la transición ecológica
La Fundación Biodiversidad, creada en 1998 y adscrita a la Dirección General de Biodiversidad, Bosques y Desertificación, canaliza esfuerzos financieros hacia proyectos pioneros y transformadores. "La Fundación lo que hace es canalizar los esfuerzos, especialmente los vinculados a transferir al territorio potencial económico financiero en proyectos que son pioneros, que son transformadores, que pueden generar una inercia y un cambio en prácticas", explica su director.
Entre las líneas de actuación prioritarias se encuentran los modelos bioeconómicos sostenibles, el desarrollo rural, la agricultura regenerativa, la gestión forestal sostenible y la recuperación de espacios como los humedales. Destaca especialmente el proyecto Life Humedales, "el más grande de la historia de los proyectos Life de la Unión Europea", que funcionará durante diez años con la participación de todas las comunidades autónomas y cerca de 200 actuaciones en todo el país.
En el Día Mundial de la Biodiversidad, España reafirma su compromiso con la conservación de su patrimonio natural, consciente de que "estamos trabajando precisamente para que sigamos teniendo futuro como especie humana". La biodiversidad no solo nos proporciona el agua que bebemos, el aire que respiramos y los alimentos que consumimos, sino que constituye la base misma de nuestra supervivencia y bienestar como sociedad.
