En vísperas del Día Internacional de la Mujer, Andrea Carreras-Candi, directora de EFPA España, analiza el cambio de perfil de la mujer en el ámbito de las finanzas y las inversiones.

En un giro significativo de los roles tradicionales, las mujeres están tomando cada vez más el control de su futuro financiero, pasando de la administración del presupuesto familiar a la toma de decisiones conscientes de inversión personal.

El impulso de cambio de las mujeres en el mercado financiero

Cada vez hay más mujeres que participan de forma activa en la toma de decisiones financieras y en la gestión de sus inversiones. Lo vemos con Andrea Carreras-Candi, directora de EFPA España.

Según Carreras-Candi, existe una tendencia creciente de mujeres que participan activamente en la gestión de sus inversiones. Este cambio se está viendo impulsado por factores clave como: una mayor independencia económica, niveles más altos de educación financiera y una mayor presencia femenina en el mercado laboral. Desde el ámbito del asesoramiento financiero, se observa un aumento en la búsqueda de información, planificación y acompañamiento profesional para la gestión del patrimonio a largo plazo.

Históricamente, la mujer ha desempeñado un papel fundamental en la economía familiar. Lo que estamos presenciando ahora es "un salto desde el ahorro a la inversión", afirma la directora de EFPA España. "Ese ahorro empieza a transformarse en decisiones de inversión más conscientes y planificadas". El reto en España sigue siendo convertir las buenas tasas de ahorro en inversión productiva en el mercado de capitales.

Un estudio reciente de EFPA, basado en la percepción de sus miembros certificados (profesionales del asesoramiento financiero), arroja luz sobre las prioridades de las mujeres al invertir. Las principales preocupaciones suelen ser: Educación de los hijos, compra de vivienda y la independencia financiera.

Además, las mujeres muestran un fuerte interés por comprender a fondo los productos financieros antes de invertir y por construir estrategias coherentes con sus metas personales, como la estabilidad financiera, la protección familiar o la jubilación. Valoran especialmente el asesoramiento profesional certificado.

¿Las mujeres siguen siendo más conservadoras que los hombres al invertir?

Carreras-Candi matiza que, si bien tienden a adoptar perfiles de riesgo más prudentes, esta prudencia no implica peores resultados. De hecho, se traduce a menudo en estrategias más diversificadas ("no poner todos los huevos en la misma cesta"), mayor disciplina y un enfoque a largo plazo. Lo esencial es que las decisiones de inversión estén alineadas con los objetivos personales y el horizonte temporal.

En cuanto a la planificación para la jubilación, los asesores destacan una mayor preocupación entre las mujeres. Según la encuesta de EFPA, el 39% de los encuestados afirma que las mujeres están más concienciadas que los hombres, mientras que el 45% casi no aprecia diferencias. Esta concienciación está impulsando un interés creciente por empezar a planificar antes y buscar estrategias para complementar la pensión pública, un ámbito donde el asesoramiento financiero es clave para diseñar planes de ahorro-inversión que mantengan el nivel de vida a largo plazo.

Está claro que el perfil de la mujer inversora está en plena evolución, un reflejo de los cambios sociales y económicos que marcan la pauta hacia una mayor igualdad y autonomía financiera.