Las granjas lecheras pueden desempeñar un papel clave en la conservación del paisaje rural y de numerosas especies ligadas a los sistemas agrarios tradicionales. Sin embargo, la intensificación de la producción y la transformación de los usos agrarios han provocado una importante pérdida de biodiversidad, afectando a un gran número de especies. Para revertir esta situación, SEO/BirdLife y Nestlé han puesto en marcha una iniciativa pionera que busca transformar el modelo productivo del sector lácteo.
Nestlé se ha unido a SEO/BirdLife para desarrollar un proyecto de sostenibilidad en las granjas lecheras con las que trabajan. Lorena Ruiz entrevista a Beatriz Guimaraes, responsable de Sostenibilidad de la compañía para conocer todos los detalles.
Según explica Beatriz Guimaraes, responsable de sostenibilidad de Nestlé, "Ecosistemas Lecheros" es una iniciativa impulsada por SEO/BirdLife y por Nestlé para fomentar la biodiversidad en explotaciones lecheras del norte de España. "El objetivo es demostrar que es posible compatibilizar la producción de alimentos con la conservación de la naturaleza, mediante actuaciones de restauración ecológica y gestión sostenible, creando un modelo que pueda servir de referencia para todo el sector lácteo", señala Guimaraes.
El proyecto se desarrollará durante algo más de dos años. Durante este período se diseñarán e implementarán las actuaciones en las granjas participantes que proveen leche a las fábricas de Nestlé en el norte de España. Además, se llevará a cabo un seguimiento científico para evaluar los resultados obtenidos.
Acciones concretas para fomentar la biodiversidad
Las actuaciones que se llevarán a cabo incluyen la mejora de pastizales mediante nuevas estrategias de manejo y pastoreo, la creación de setos biodiversos con especies autóctonas, la siembra de franjas floridas para polinizadores, la creación de charcas, la restauración de muros de piedra y, por fin, la instalación de cajas nido para aves y refugios para murciélagos.
Desde Nestlé esperan contribuir a la recuperación de hábitats y especies asociadas a los sistemas agrarios, mejorar la conectividad ecológica del territorio y reforzar servicios ecosistémicos fundamentales como es la polinización y la conservación del suelo o la captura de carbono. "Además, el proyecto puede ayudar a aumentar la resiliencia de las explotaciones frente a los efectos del cambio climático, así esperamos", añade la responsable de sostenibilidad.