La séptima edición del estudio anual "El consumo sostenible y los productos certificados", realizado por Clickoala y el Grupo de Investigación en Psicología Ambiental de la Universidad de Castilla-La Mancha, ha revelado datos preocupantes sobre la evolución de la conciencia medioambiental en España. El informe, basado en 2.000 entrevistas y publicado con motivo del Día Mundial del Medio Ambiente, muestra un descenso significativo en la preocupación por el cambio climático.
Un estudio revela que la ansiedad climática afecta especialmente a jóvenes, aunque algunos la transforman en acción positiva
Los datos muestran que la preocupación por el cambio climático ha descendido del 67% registrado en 2019 al 42% en la última medición, lo que representa una caída de 25 puntos porcentuales. Sin embargo, según Xavier Moraño, socio de Clickoala, esta cifra requiere una interpretación matizada: "No quiere decir que los españoles ahora ya no estén preocupados por el cambio climático. Hay 25 puntos en una categoría que es la de muy preocupado. Es decir, cae esa preocupación. Estábamos muy preocupados en 2019 con ese 67% y ahora casi toda esa, ese porcentaje que se pierde de las personas más preocupadas caen en una preocupación más moderada".
Los jóvenes, los más afectados por el descenso
El estudio revela que el descenso es más acusado entre las personas jóvenes y el sector femenino. Moraño explica que "caen en los colectivos más jóvenes, en las personas más jóvenes sobre todo de 16 a 24, tanto hombres como mujeres es donde hay más caídas. Pero también es verdad que en 2019 eran los más preocupados".
Paradójicamente, las personas mayores mantienen o incluso incrementan su nivel de preocupación. "Con las personas más mayores no solo se ha mantenido, sino que en algún caso, por ejemplo, pues las mujeres de más de 65 no son los que se hayan mantenido la preocupación, sino que crece un poquito y todo", añade el experto.
Según el análisis de Clickoala, existe un fenómeno de desgaste en la preocupación climática. "Muchas veces cuando este tema tan importante está día a día, año tras año, pues es como que la vamos integrando y se va como desgastando esa preocupación y que por eso a lo mejor ha bajado ese porcentaje", explica Moraño.
Ansiedad climática: entre la acción y el bloqueo
Uno de los hallazgos más significativos del estudio es cómo la población española gestiona la ansiedad climática. Los datos revelan que hay población que transforma esta ansiedad en acciones positivas para reducir los problemas medioambientales, mientras que otro 20% se bloquea y no emprende ninguna acción.
Moraño destaca que "la ansiedad climática no tiene por qué ser negativo, es decir, el sentir ansiedad y eso es algo estudiado en psicología, no tiene por qué ser negativo, lo que pasa es que necesita soluciones. Si la ansiedad me tiene que llevar a hacer algo".
