Apple sigue vendiendo como nunca, pero crecer ya no le garantiza ganar más dinero. La compañía de Cupertino ha presentado unas cuentas récord, con el iPhone como principal motor de ingresos, aunque sus previsiones para el trimestre navideño han encendido las alarmas entre los inversores. El encarecimiento de los chips de memoria amenaza con reducir sus márgenes y pone a prueba la estrategia de su nuevo consejero delegado, John Ternus.

Apple bate récords, pero el mercado empieza a inquietarse

Las cifras de Apple vuelven a demostrar la fortaleza comercial de la compañía. El fabricante del iPhone ha cerrado su cuarto trimestre fiscal con unos ingresos de 114.500 millones de dólares, un 12% más que hace un año, y un beneficio neto de 30.700 millones.

El iPhone continúa siendo el gran protagonista del negocio, con unas ventas de 57.600 millones de dólares. China recupera protagonismo y los ordenadores Mac también contribuyen a sostener el crecimiento.

Sin embargo, Wall Street empieza a mirar más allá de las cifras históricas. El problema no está tanto en cuánto vende Apple, sino en cuánto dinero consigue conservar después de fabricar sus dispositivos.

El encarecimiento de los chips amenaza los márgenes de Apple

La principal señal de alarma aparece en las previsiones para el trimestre de Navidad. Apple anticipa un margen bruto de entre el 45% y el 46%, frente al 47,9% del trimestre recién terminado.

Detrás de este deterioro se encuentra el encarecimiento de los componentes, especialmente de los chips de memoria. La explosión de la inteligencia artificial está disparando la demanda de estos semiconductores para los centros de datos y amenaza con trasladar una factura cada vez mayor a los fabricantes de dispositivos electrónicos.

Apple tiene capacidad para negociar con sus proveedores y trasladar parte de esos costes al consumidor, pero no puede hacerlo indefinidamente sin arriesgarse a perjudicar la demanda.

John Ternus afronta su primera gran prueba al frente de Apple

El escenario coloca a John Ternus ante uno de los desafíos más importantes de su nueva etapa como consejero delegado. Apple necesita mantener el atractivo de sus productos, defender sus márgenes y demostrar que todavía tiene capacidad para abrir nuevas vías de crecimiento.

La inteligencia artificial aparece como una de las grandes oportunidades. Una Siri renovada, nuevas funcionalidades inteligentes y futuros dispositivos, como el esperado iPhone plegable, podrían ayudar a impulsar una nueva etapa de renovación tecnológica.

Pero el mercado exige algo más que promesas. Los inversores quieren comprobar que Apple puede convertir la inteligencia artificial en ingresos adicionales y crecimiento sostenible.