Las expectativas de subidas de tipos por parte de la Reserva Federal decrecen con rapidez. Antes había un consenso del 50% de probabilidad de subida en septiembre, pero ahora el mercado asigna solo un 30%. Este cambio está favoreciendo sin duda la renta variable, presionando al dólar y llevando al euro hacia máximos de dos meses. La reducción de expectativas se produce después de los débiles datos de las ventas minoristas conocidos la semana pasada.

Iván San Félix, analista de Renta 4 Banco, explica que "hay bastante preocupación con los datos de inflación agravados por todo lo que está sucediendo en Irán y las implicaciones que está teniendo sobre los costes energéticos. Esto está presionando mucho a algunos miembros no solamente de la Fed sino de otros bancos centrales como puedan ser también del BCE a la necesidad de subir tipos".

El cóctel que despierta el nerviosismo entre los inversores

Iván San Félix, analista de Renta 4, analiza la preocupación del mercado por los datos de inflación agravados por la situación en Oriente Medio.

Hoy se conocen las actas de la reunión de julio de la Fed, en la que se mantuvieron los tipos en el entorno del 3,50-3,75%, aunque ya hubo tres miembros partidarios de subirlos. Con el mercado reduciendo ahora con rapidez esas expectativas de subida en septiembre, cualquier mensaje especialmente duro dentro de las actas podría provocar cierta corrección en los bonos y también en las bolsas.

Sin embargo, el analista reconoce que "es una situación complicada porque los datos macro en algunos de ellos pues están mostrando cierta debilidad". San Félix describe el escenario actual como un cóctel complejo: "Nos estamos enfrentando a una situación con unos datos de inflación elevados y que no están desacelerando tanto como desearían muchos miembros de la Fed. Y luego por otro lado pues una evolución macro de datos de crecimiento que no terminan de mejorar. Esto es complicado. De ahí que haya pues tantas divergencias de opiniones en cuanto a subir o no los tipos".

Nerviosismo en renta fija y renta variable

Esta situación provoca que los inversores se muestren nerviosos. "Estamos viendo que la renta fija, los tramos largos de la deuda soberana de los principales países, las tires están subiendo. Llevan meses subiendo con fuerza. Están en máximos de más de diez años en países como Estados Unidos, Alemania, Francia. En Japón están prácticamente en máximos históricos", señala San Félix. Por la relación inversa entre tires y precios, los precios de la renta fija están cayendo.

La bolsa ha estado haciendo bastante bien, pero ayer ya se vio que este nerviosismo en la renta fija se estaba trasladando a la renta variable, con caídas importantes sobre todo dentro del sector tecnológico. "Ahora mismo tenemos un cóctel un tanto complicado para hacer previsiones a corto plazo", advierte el analista de Renta 4.