Crónicas asiáticas: el "harakiri" estadounidense en China

Crónicas asiáticas: el "harakiri" estadounidense en China

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06/06/2017 05:56

El embajador de Estados Unidos en China renuncia para no ser quien entrega la carta de salida del acuerdo contra el cambio climático firmado en París. El Banco Central chino inyecta casi 75.000 millones de dólares en el mercado. En el apartado empresarial, Toshiba negocia para vender su negocio de chips con un solo comprador; Broadcom.

El PBoC (Banco Popular de China, por sus siglas en inglés) vuelve a la carga con inyecciones directas en el mercado. La posibilidad de que algunas empresas quiebren y esto suponga un freno a su economía es algo que trae de cabeza al gobierno chino, que con esta inyección desde su banco central ha refinanciado casi toda la deuda a medio plazo de más de 30 compañías que tenían que hacer frente al vencimiento este 6 de junio. Esta forma de combinar las inyecciones de capital con subidas de los tipos de interés a corto plazo es una manera de mantener el yuan en su nivel actual y a la vez evitar que suban en exceso los tipos para las empresas chinas.

Por cierto que allí, en China, el embajador del departamento de Estado estadounidense ha renunciado al cargo con efecto inmediato. El pasado 20 de enero, después de que Donald Trump tomara posesión como presidente, este embajador ya anunció su retirada, pero estaba esperando a que nombraran un sustituto. Esta madrugada, cuando le pidieron que enviara los documentos de la salida de los acuerdos por el cambio climático alcanzados en París, Arnold Chacón, que así se llama el ya exembajador, prefirió renunciar antes que entregar este documento con su firma.

Como protagonista, por el lado corporativo, esta madrugada encontramos también en China a Wuxi Biologics. Según la agencia Reuters, la compañía saldrá a bolsa en el rango máximo de la horquilla que se manejaba, lo que le permitirá captar 511 millones de dólares (casi 4.000 millónes de dólares hongkoneses). Con la mitad del dinero pagará la deuda que tiene pendiente y con la otra mitad ampliará sus fábricas en Shanghái y en Wuxi.

En Japón el protagonismo es para Toshiba, esta vez por el lado positivo en lo que a los mercados respecta (ha subido cerca de un 3,5% en bolsa). Negocia de forma exclusiva con la estadounidense Broadcom para la venta de su unidad de chips, esperando captar más de 8.000 millones de dólares. Este acuerdo exclusivo deja fuera de la negociación a otras grandes compañías que habían mostrado interés, entre las que estaba el gigante tecnológico Apple. Desde Toshiba, por el momento, evitan hacer comentarios respecto a la operación.

Por cierto, que en el país del sol naciente hemos conocido el dato de crecimiento real de los salarios en el mes de abril, que se mantuvieron prácticamente sin cambios respecto a marzo. Eso sí, la ligera caída en el poder adquisitivo de los ciudadanos supone el séptimo mes en que los salarios reales (descontados impuestos e inflación) caen, y es una mala noticia para el Gobierno, que confía en que una subida pactada de los sueldos permita incrementar el consumo y, a su vez, la inflación.
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