Hemos conocido al cierre los resultados de la firma de hemoderivados de este primer semestre del año tras despedir la sesión de este martes con alzas del 1,44% en el Ibex 35 y rozando el precio de la acción los 10 euros.
En los primeros seis meses de 2026, Grifols ha alcanzado una facturación de 3.574 millones de euros, lo que supone un repunte del 2,6% a tipo de cambio constante. Según notificó la empresa especializada en hemoderivados a la CNMV, esta evolución positiva estuvo respaldada por la fortaleza del área de Biopharma, cuyas ventas crecieron un 5,4% impulsadas principalmente por el alza del 12,8% en la gama de inmunoglobulinas.
Al mismo tiempo, el beneficio neto de la firma se ha elevado hasta los 227 millones de euros —un 28,7% más que en el mismo periodo del año anterior—, mientras que el EBITDA ajustado avanzó un 2,4%, situándose en 854 millones de euros.
Contexto de mercado
Análisis de Grifols
Consultorio de bolsa
El sector tecnológico atraviesa un momento de notable inestabilidad, reflejado en el retroceso cercano al 10% del Nasdaq desde sus máximos de comienzos de junio, una corrección que el analista de XTB, Manuel Pinto, atribuye a un triple condicionante.
Por un lado, destaca el renovado atractivo del mercado chino, cuyos decididos avances en la cadena de valor de la inteligencia artificial —respaldados por una inyección estatal de 296.000 millones de dólares e hitos en modelos, memorias y litografía— han redistribuido la inversión y provocado sacudidas internacionales como el desplome del 11% en el KOSPI surcoreano, índice que ha tenido que suspender su cotización nueve veces solo en lo que va de 2026.
A esta rotación de capital se suma la presión sobre las materias primas, donde la escalada de costes —con el gas natural europeo duplicando su precio desde el estallido del conflicto, junto a repuntes en sulfuro, trigo y arroz— tensiona los márgenes.
Finalmente, aunque los beneficios corporativos han repuntado un 37,9% interanual, el mercado exige ahora rentabilidades claras sobre la inversión en lugar de grandes desembolsos, todo ello en vísperas de una reunión de la Reserva Federal en la que se anticipa que los tipos de interés se mantendrán sin cambios.
